El tono comenzó a sonar mientras Victoria sostenía el teléfono y Fernanda aguardaba frente a ella con una paciencia demasiado ensayada. Victoria se aferró a cualquier explicación posible antes de dejar que la duda creciera, pero Adrián no contestó y la llamada terminó en el buzón.
Fernanda bajó la mirada con una pena calculada; no sonrió ni dijo “te lo dije”, porque su silencio bastaba para que Victoria llenara los espacios vacíos con sus propias dudas.
Victoria apartó el teléfono de su oído y volvió a marcar.
—Victoria… —dijo Fernanda con suavidad.
—Cállate.
La palabra salió baja, pero firme, y Fernanda obedeció, aunque mantuvo los ojos fijos en el teléfono. La segunda llamada sonó mientras Victoria odiaba necesitar esa respuesta, sobre todo después de la humillación en la suite, la discusión frente al hotel y las dos horas que le había concedido a Adrián sin saber si debía hacerlo.
Adrián tampoco contestó y, cuando la llamada volvió al buzón, Victoria dejó el teléfono sobre la mesa con una calma que no sentía. No quería romperse frente a Fernanda ni darle ese triunfo, pero el silencio de Adrián abrió una grieta donde antes había una esperanza frágil.
Fernanda dio un paso hacia ella.
—No vine para lastimarte.
Victoria levantó la mirada.
—Entonces estás haciendo un trabajo terrible.
Fernanda bajó los ojos como si la frase le doliera, pero el gesto duró apenas lo necesario.
—Sé que no vas a creerme, pero siempre supe que sentías algo por Adrián.
Victoria se tensó.
—No hables de eso.
—Lo veía.
—No tienes derecho.
—Eras mi hermana menor, Victoria, claro que lo veía. Tal vez nadie más prestaba atención, pero yo sí.
Victoria quiso responder, pero algo en la forma en que Fernanda lo dijo la obligó a guardar silencio. Había una parte de esa frase que podía ser verdad, y quizá por eso dolía más. Fernanda siempre había tenido una manera peculiar de mirar a los demás, no con cariño, sino como si midiera aquello que podía usar más tarde.
—Te vi enamorarte de él en silencio —continuó Fernanda—. Te vi quedarte atrás cuando él entraba a una habitación, apartar la mirada cuando nuestras familias hablaban del compromiso como si ya estuviera escrito y sufrir sin atreverte a decir nada. Y aunque me dolía verte así, yo tampoco podía cambiar lo que Adrián y yo éramos.
Victoria soltó una risa amarga.
—¿Ahora resulta que te dolía?
Fernanda respiró hondo, con los ojos brillantes otra vez.
—Eras mi hermana. A mi manera, me dolía.
Aquellas palabras estaban envueltas en ternura, pero había algo torcido debajo de ellas, algo que Victoria no podía señalar sin parecer cruel. Fernanda no parecía estar inventando todo, al menos no por completo; quizá sí había visto su amor secreto, quizá sí había sabido cuánto le pesaba callarlo y quizá incluso había disfrutado un poco de saberlo, aunque Victoria aún no podía verlo con claridad, porque Fernanda había aprendido muy bien a cubrir la malicia con lágrimas.
—Si sabías lo que sentía, ¿por qué nunca dijiste nada? —preguntó Victoria.
Fernanda levantó la mirada.
—Porque Adrián era mío y yo era suya.
El silencio cayó entre ellas sin que ninguna parpadeara. Esta vez no hubo llanto de inmediato, porque la frase había salido demasiado clara, demasiado desnuda, y Fernanda pareció darse cuenta enseguida. Su gesto se suavizó, como si quisiera corregir el daño de haber mostrado más de lo debido. Era mentira.
—No lo digo como propiedad —añadió—. Lo digo porque había algo entre nosotros que nadie podía entender. Nuestras familias, nuestra infancia, nuestras heridas, todo nos había unido antes de que tú llegaras a la historia. Tú lo mirabas como una mujer enamorada, pero yo lo conocía como alguien que había crecido conmigo. Adrián y yo éramos almas gemelas mucho antes de que tú te convirtieras en su esposa así que el amor que sienta por ti no importa.
Victoria sintió que el estómago se le cerraba.
—Él dijo que nunca te amó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....