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De esposa sustituta a la obsesión del CEO romance Capítulo 138

—Estás diciendo que fuiste con Victoria, le hiciste creer que Adrián la había abandonado y ahora la única persona que podría ayudarlo va cruzando el continente.

Fernanda levantó la mirada con los ojos húmedos.

—Yo no sabía que esto iba a pasar.

Regina se quedó sin palabras y los abogados intercambiaron una mirada incómoda antes de continuar.

—Entendemos que quizá no es el momento, pero hay otro problema. Solicitamos los videos del hotel para confirmar los recorridos del señor Montenegro, pero las cámaras correspondientes al pasillo de salida, el ascensor y parte del vestíbulo presentaron fallas durante el periodo crítico.

Regina se giró hacia ellos.

—¿Fallas?

—No funcionaban correctamente.

—Eso no puede ser. ¡Por Dios, cómo se puede tener tan mala suerte!

—No podemos afirmar nada todavía, pero complica la defensa si su nuera no aparece.

Regina respiró hondo, intentando ordenar el desastre. Adrián estaba detenido, tres testigos lo acusaban, las cámaras habían fallado justo donde podían probar su trayecto, y Victoria, la única persona que podía explicar parte de lo ocurrido, había desaparecido después de que Fernanda decidiera actuar por su cuenta. Tomó su teléfono y llamó a Isabel.

—Necesito que vayas al aeropuerto ahora mismo —dijo apenas contestaron—. Victoria debe llegar en un par de horas. Si hizo caso a Fernanda, llegará en un vuelo comercial.

Isabel guardó silencio un segundo.

—¿Qué pasó?

—No preguntes. Solo intercepta a tu hija y tú y Ernesto tráiganla de vuelta a París cuanto antes. Me llamas antes de que aborden.

Regina colgó sin esperar respuesta.

Del otro lado del mundo, Isabel permaneció unos segundos con el teléfono en la mano. Ernesto, que estaba cerca, notó su expresión.

—¿Qué sucede?

Isabel tomó su bolso.

—Tenemos que ir al aeropuerto. Victoria puede estar regresando de París y, al parecer, necesita volver por una cuestión urgente.

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