Entrar Via

El Baile de Despedida del Cisne Cojo romance Capítulo 448

El dinero de Benicio ya no le interesaba en lo más mínimo, pero esas tres donaciones a su nombre la hacían sentir una presión que no podía ignorar.

Pensó en desbloquear a Benicio para preguntarle, pero cuando intentó enviarle un mensaje, apareció un signo de exclamación rojo a un lado.

Y debajo, la frase: «Esta persona no es tu amigo…».

Él también la había eliminado…

Después de hacer esas enormes donaciones en su nombre, la había eliminado…

Entró a su perfil y vio que su foto de fondo era una ilustración de inteligencia artificial: unas manos sosteniendo una mariposa en pleno vuelo.

Había cambiado su estado, ahora decía: «Que toda la felicidad del mundo sea para ella».

Pensó en Beatriz Soto.

Beatriz ya había tenido a su bebé y ahora sus publicaciones eran casi todas sobre él. Hace poco, incluso le había hecho una transferencia.

Calculó la diferencia horaria. A esa hora, Beatriz no debería estar durmiendo, así que le envió un mensaje para saludarla.

Beatriz respondió casi de inmediato y se pusieron a platicar.

Estefanía le preguntó por la situación de la empresa.

[La empresa ya se vendió. Ernesto estuvo ocupado con la transición y las liquidaciones, pero ya terminó todo. Con la venta, les tocó una buena cantidad, pero Benicio no aceptó nada. No quiso ni un centavo del dinero; lo repartió todo proporcionalmente. A Ernesto le tocó la mayor parte.]

¿De verdad había sido así?

Entonces, ¿de dónde había sacado el dinero para las donaciones?

No lo entendía, y prefirió dejar de pensar en ello. Total, él ya la había eliminado. Eran dos extraños, tal como ella quería. Sin embargo, esas tres donaciones a su nombre seguían siendo un peso para ella.

Pero al menos era por una buena causa, algo que beneficiaría a otros.

—¿Qué estás viendo? —sonó la voz de Noel—. Ya tenemos que ir a casa a cenar.

Noel ya se refería a la casa de la tía como «casa».

Al cerrar el chat, Estefanía tardó un poco más de lo normal, y Noel alcanzó a ver el nombre «Benicio» en la conversación con Beatriz.

Volvió a poner su mirada de cachorrito triste.

—No quise ver, pero… ¿por qué siguen hablando de él?

Noel sonrió tímidamente.

—No es para tanto, es solo que le caigo bien a la tía.

—¡Qué modesto! —dijo Estefanía, mirándolo con una sonrisa.

Él se tomó muy en serio lo del menú. Con gran dedicación, acordó doce platillos con la tía y prometió que el día de la cena de Nochevieja llegaría temprano para encargarse de todo.

La tía asintió.

—La verdad es que tienes que ser tú. Con estos platillos yo no puedo. Si no estuvieras tú, tendría que contratar a un chef de comida mexicana a última hora.

La tía también contaba con que Sonia vendría a la cena.

Noel dijo:

—Ni te preocupes por ella. Va a venir hasta después de Año Nuevo. Para ella es más importante comer que estudiar.

***

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo