Davis entró por la puerta con una sonrisa en los labios.
—¿Así que sabes que trabajo duro pintando y me traes a comer?
¿Era esta la sorpresa de la que hablaba Marisa?
No era tan sorprendente, pero sí le agradaba un poco.
Marisa mantuvo su sonrisa misteriosa y le acercó una silla a Davis.
—Siéntate aquí. La vista es buena. Comer platillos exquisitos con un buen paisaje mejora el humor.
Davis se sentó de buena gana. Conociendo a Marisa, supuso que ella necesitaba pedirle algún favor para haberle dedicado tanto tiempo de su día.
Después de todo, la señorita Páez solía estar tan ocupada que era casi imposible verla.
—Habla ya. ¿Qué necesitas de mí?
Marisa recibió un mensaje de Claudio: Melina llegaría en unos cinco minutos.
Pensó que sería mejor plantearle a Davis lo del programa de televisión cuando Melina llegara, en lugar de hacerlo así, sin más.
—Tranquilo, primero pidamos la comida. Va a venir alguien más.
Al oír que venía alguien más, Davis frunció el ceño de inmediato.
—No me digas que es Rubén. Si viene él, yo no como.
No tenía la costumbre de hacer de mal tercio.
Marisa negó con la cabeza y, después de colgar su gabardina, dijo:
—No, es un personaje sorpresa.
A Davis no le interesaba pensar quién en todo Clarosol podría sorprenderlo.
Su atención estaba ahora en el menú. Después de pedir varios postres, todavía no tenía intención de ordenar un plato fuerte.
Marisa le advirtió amablemente:
—Davis, ya no nos vamos a poder acabar todos esos postres.
Marisa se quedó helada.
Incluso Melina tardó unos segundos en darse cuenta de que el tipo la había confundido con una mesera.
¿Acaso no era eso un insulto en toda regla?
Marisa se apresuró a explicar.
—Señorita Zacarías, disculpe, nuestro señor Mariscal está tan emocionado que por eso reaccionó así. Él siempre ha sido su fan, y es normal que se emocione al verla en persona.
Esa explicación ayudó a que Melina recuperara un poco la compostura.
Sin embargo, Davis entrecerró los ojos, la examinó de arriba abajo y luego miró a Marisa.
—¿Que soy fan de quién? ¿De esta persona que ni siquiera conozco?
Un estruendo resonó en la cabeza de Marisa, como si algo hubiera explotado…
***

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...