Entrar Via

El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 597

Por suerte, Sabrina recuperó la compostura de inmediato. —¿Supongo que no me llamas de repente para preguntarme qué quiero de recuerdo, verdad? Déjame adivinar, ¿tuviste algún problema con Rubén?

Marisa pensó que, aunque Sabrina no era la persona más seria, de verdad la entendía.

Asintió con sinceridad. —Sí. Estábamos comiendo tan a gusto y de repente se puso serio y dijo que tenía que irse a la junta…

Sabrina le pidió que le contara la conversación y después se llevó una mano a la frente.

—Marisa, ¿no podrías dedicarle a las relaciones un poquito del talento que tienes para la pintura? Quien sea que ande contigo debe sufrir un martirio. ¿Es que no tienes ni una pizca de inteligencia emocional?

Marisa frunció el ceño. —Sabrina, te llamé para que me ayudes a resolver un problema, no para que me señales los míos. Además, tanto para la pintura como para el amor se necesita talento, y el mío no está en las relaciones, ¿qué puedo hacer?

Sabrina, resignada, se dio cuenta de que Marisa sonaba dolida al otro lado de la línea y se disculpó de inmediato. —Perdón, es que me desesperé y te hablé un poco fuerte. No te sientas mal, ¿quieres?

Marisa murmuró entre dientes: —Tampoco soy tan sentida.

Sabrina suspiró. —Rubén, con todo lo ocupado que está, se acuerda de pedirle a su asistente que te lleve el almuerzo, se siente culpable por no poder estar contigo y hasta aprovecha el receso de una junta para ir a comer contigo, ¿y tú le sales con que no necesitas que te acompañe? ¡Pues claro que se va a poner serio!

Con esa explicación, Marisa por fin entendió todo.

Pero aun así, dudó. —Pero es que está tan ocupado… Si encima le exijo que me acompañe, ¿no sería agobiarlo demasiado?

Capítulo 597 1

Capítulo 597 2

Capítulo 597 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló