—Marisa, ¿no crees que es mala idea que tú la contactes? —preguntó Fabiana, frunciendo el ceño.
Podría parecer que Marisa estaba persiguiendo a Macarena.
Macarena acababa de regresar a Clarosol y, de repente, Marisa se le acercaba. ¿Quién sabe qué diría la gente o qué pensaría la propia Macarena?
—No importa —dijo Marisa, restándole importancia con un gesto—. Si vamos a hablar de trabajo, la señorita Cruz es el cliente. Es normal que yo, como proveedora, la contacte.
Fabiana admiraba sinceramente la seguridad de Marisa.
Supuso que era el respaldo de Rubén lo que le daba esa confianza.
Tener a alguien que te apoyara incondicionalmente era, sin duda, una sensación maravillosa.
Pensando en eso, no pudo evitar cotillear un poco.
—Marisa, este viaje a Luminosa fue como una luna de miel con el señor Olmo, ¿no? He oído que es un lugar muy liberal. Ustedes allá…
Fabiana la miró con picardía, moviendo las cejas.
—Fabiana, ¿qué es lo que quieres saber exactamente? —preguntó Marisa con una sonrisa resignada.
—¿No habrán encargado un bebé por ahí? —preguntó Fabiana con una sonrisa traviesa—. Con tu belleza y la genética de primera del señor Olmo, no me quiero ni imaginar lo guapo que sería su hijo…
Al decir esto, Fabiana notó cómo la mirada de Marisa se ensombrecía.
Al principio, pensó que se debía a las complejidades de las familias ricas.
Después de todo, no cualquiera podía dar un heredero a una familia de ese calibre.
Una esposa que agradara a Rubén no necesariamente sería una nuera aceptada por la familia Olmo.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...