Ese tipo de personas no están dispuestas a mostrar sus heridas ante los demás.
Ella podía entenderlo.
Marisa empujó la bandeja de comida hacia Davis.
—Bueno, ya no hablemos más. Come bien para que puedas luchar contra esa bomba de tiempo.
Davis tomó los cubiertos, pero no pudo comer.
Frunció el ceño y miró a Marisa.
—Sobre el acuerdo de apuestas de Jasmine, lo siento mucho. Dije que te ayudaría en lo que necesitaras, pero ese día...
Ese día fue su primera cirugía, y casi no la cuenta.
En esa operación de quince horas, le emitieron tres avisos de estado crítico; prácticamente lo trajeron de vuelta del otro barrio.
Después de la cirugía, tardó veinticuatro horas en despertar.
Para cuando despertó, Jasmine ya tenía nuevo dueño.
—También fue mi culpa. Siempre pensé que no llegarías al punto de tener que pedírmelo, así que antes de la operación no le dejé ninguna instrucción al señor. En cuanto a lo tuyo con Rubén, ya me enteré. ¡Ese Rubén es un desgraciado!
Al decirlo con indignación, Davis incluso golpeó la mesa con el puño.
Su emoción alteró los monitores, que empezaron a pitar rítmicamente.
Marisa se apresuró a calmarlo.
—¡No, no, no! Davis, que Rubén sea un desgraciado no significa que tú tengas que irte a la tumba por el coraje. Tranquilízate, habla despacio.
Davis se calmó un poco, bajó la mirada y suspiró.
—No esperaba que esa fachada de hombre profundamente enamorado fuera puro cuento. ¿Cómo pudo cambiar de sentimientos tan rápido? Y no solo eso, encima quiere borrarte de Clarosol. ¿Cree que si te quedas ahí le estorbarás a la vista a su nueva conquista? Es un animal.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
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Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
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Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...