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El día que mi viudez se canceló romance Capítulo 794

Dentro de la sala VIP, que contaba con un enorme ventanal de piso a techo, Marisa se quedó maravillada.

La iluminación y la decoración eran tan exquisitas que no parecía una simple sala de descanso del centro de convenciones, sino la suite presidencial de un hotel de siete estrellas.

El mesero la siguió y comentó con una sonrisa.

—Esta sala VIP normalmente está cerrada al público. Hoy la habilitamos porque vino un invitado muy importante al evento.

A Marisa no le importaban los invitados importantes. Bajó la vista hacia las manchas en su conjunto blanco y negro, pensando en cómo limpiarlas.

El mesero notó su preocupación y trató de tranquilizarla.

—Señorita, no se preocupe. En la sala hay pijamas cómodas y también contamos con una lavasecadora. Solo tiene que poner la ropa en la máquina, tomar un baño y, para cuando termine, su ropa estará lista.

Marisa respiró aliviada, verdaderamente impresionada.

—De verdad, este lugar supera todas mis expectativas.

El mesero, un típico habitante alegre de Terranova, bromeó antes de retirarse.

—Como dicen, no hay mal que por bien no venga. Se ensució la ropa, pero al menos pudo conocer esta maravillosa sala. No está tan mal.

Marisa asintió, dándole la razón.

Definitivamente, prefería robarse un momento de paz aquí que estar lidiando con colegas en el salón principal, fingiendo cortesía.

El mesero salió y cerró la puerta.

Al escuchar el clic de la cerradura, Marisa revisó el armario y encontró una pijama ligera, limpia y bastante de su estilo.

Se quitó la ropa manchada y se dirigió al baño.

Para su sorpresa, la sala contaba con una bañera, igual que una suite presidencial.

Sin embargo, apenas puso un pie en el baño, su teléfono comenzó a sonar incesantemente.

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