Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 402

ELLIOT

“¿Ya estás feliz?”, le pregunté a mi lobo mientras hundía la nariz en el cabello de Kath.

Ahora, con mi parte animal por completo despierta, podía sentir una atracción casi obsesiva por ella.

El aroma a lavanda se hacía más intenso, quería tenerlo solo para mí, que su cuerpo siempre llevara mi esencia, que los otros machos supieran que esta hermosa mujer era solo mía.

Algo bastante idiota considerando que los seres elementales no podían oler las advertencias.

"No lo suficiente feliz, quiero salir y estar con ella, abrazarla. Está haciendo frío, mi pelaje da mucho calor, vamos a cambiar"

"No" le respondí sin dudar, ya sintiendo el empuje en mi mente, férreo y dominante, obligándome a cederle el control.

"¿Crees que no puedo ver a través de tus trucos? Solo quieres ser tú el protagonista. Te recuerdo que en este reino nadie nos puede descubrirnos o podemos morir"

"Que lo intenten. Ahora que estoy despierto, ningún ser va a separarme de mi hembra" gruñó entre dientes y esa advertencia también iba para mí.

Maldit4 sea, que era como una lucha constante con él.

"Vorath…"

"¡Que ya entendí! No me hagas la misma historia de nunca acabar. Pero aquí no hay nadie, ni un alma, solo nosotros y sí, quiero estar en mi forma de bestia con ella, pero también me preocupa el frío"

Resoplé con molestia y me incorporé un poco, pasando la mano por el brazo de Kath.

La chimenea seguía consumiendo la madera y arrojando calor, pero era cierto que las noches en el pantano resultaban demasiado húmedas y frías.

No alcanzaría con la poca leña que encontré cortada.

"Primero iremos a ver a Lavinia" fue todo lo que respondí ante ese insufrible.

Saqué lentamente el brazo de abajo de su cabeza y me senté, escuchando los suaves resoplidos entre sus deliciosos labios.

Aproveché para revisar sus heridas, por todo su cuerpo casi desnudo.

Vorath le había dado más sangre durante el intercambio de nuestros votos.

Acaricié su cabello largo, su piel sana, entre sus piernas aún escurría nuestro ardiente deseo por esta mujer.

"Quizás quedó embarazada de nuestros cachorros, es muy pronto para saberlo. Si no en mi próximo celo voy a preñarla" comenzó a hacer sus planes lujuriosos mientras la dejábamos a resguardo para ir hasta el cuarto de Lavinia.

Recogí la pequeña llave reposando en una esquina de la alfombra.

"¿Tu celo en forma animal?" le pregunté un poco preocupado.

Recordaba muy bien las ansias desmedidas de sexo y eso que era con Brenda y con mi lobo prisionero.

"Por supuesto, en la forma de lycan, ¿eres idiota? ¿Va a ser en forma de elemental?" bufó con ironía.

"Aquí el único idiota eres tú, que te dejaste apresar por mi parte elemental durante años"

"¡Pero serás hijo de put4!"

Me desconecté de sus insultos, le iba cogiendo rápido el truco a esto de tener una presencia constante acompañándome.

La verdad, no se sentía tan terrible como me temía.

401. ALIMENTANDO A MI HEMBRA 1

401. ALIMENTANDO A MI HEMBRA 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación