Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 427

KATHERINE

Sentí su rigidez, sus ojos me miraron de repente como en shock. Observé la reacción de Vorath y, ok, ese lobo se había quedado como electrocutado por un rayo.

—Ustedes digan algo, porque estoy comenzando a entrar también en pánico. ¿No… no quieres? Porque debiste haberlo pensado antes de regarme como una lechuga.

Muerdo mi labio inferior con una risita nerviosa que delata los latidos erráticos de mi corazón.

De verdad también tengo miedo de que no lo deseen como yo.

—Kath… ¿estás, estás bromeando? Vorath te huele, dice que no siente cachorros, tú…

—Tuve un sueño profético —le respondo, y sé que suena a una locura, pero estoy muy segura de que no son delirios de mi mente.

—Estudiando tantas cosas de magia este tiempo, he aprendido que la magia en cada uno se manifiesta diferente y es única —le explico.

— Yo… ¿podríamos incorporarnos y limpiarnos un poco? Digo, porque hablar de algo tan importante, ensartada como una salchicha, le quita seriedad al asunto.

Al fin logro que reaccione. Como siempre, ha hecho un desastre entre mis piernas.

Posiblemente, hoy se hayan concebido mis cachorros.

Cuando logramos ponernos decentes, me encuentro sentada sobre sus piernas en el sofá.

—Nena, explícame bien, ¿estás o no estás embarazada? —La mano de Elliot viaja a mi vientre, que masajea con suavidad.

—No sé, quizás ahora mismo ya tu soldado o soldados están fecundando a nuestros dos hijos.

—¿Dos? —Sube el rostro de repente, su expresión es un poema.

—Elliot, lo soñé. Me vi con dos criaturas hermosas en las manos, pero eran lobitos, cariño, no humanos. Sin embargo, sé que son mis hijos, nuestros.- le aseguré con emoción.

— No sé ni su sexo, solo sé que se formarán pronto —tomo sus mejillas entre mis manos, lo miro con todo el amor que siento por él.

—. ¿Quieres tener cachorros conmigo o no?

—Sí quiero, por supuesto nena, ¿cómo se te ocurre que los vamos a rechazar? —ni siquiera lo duda un segundo y mi corazón se estremece de dulzura

—. Voy a cuidarlos, Kath, a nuestra familia, a nuestra manada.

—Entonces, con más razón, debemos marcharnos de aquí, de este reino maldito —mi ceño comienza a fruncirse, nuestra alegría mezclándose con amargura.

—. No podemos fallar en esto, Elliot. Serán dos lycans bebés; cada vez puede ser más complicado escondernos. Si el Rey quiere, lo sabes, no hay nada que se pueda ocultar de él en este reino.

—Al Rey no le importan nuestros asuntos. A veces pienso que su familia elemental solo se aprovechó de toda la situación de caos en aquel momento, para autoproclamarse de la realeza y gobernarnos - me responde con un tono enojado.

— Ni una sola vez he visto al Rey Espectro, ni conozco a nadie que lo haya hecho, a él, yo creo que ni siquiera le interesa ese título.

—Sshh ya basta de hablar de su majestad—le tapé la boca con miedo mirando por la ventana al cielo.

Ahora más que nunca tengo miedo.

Huyo de los sueños porque, así como mi magia me mostró una bendición, podría enseñarme algo que me aterre.

Mi familia en llamas, asediada por estos seres con el corazón lleno de odio.

—Todo va a estar bien, lo haremos a tu manera - me abrazó contra su pecho consolándome.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación