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El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 502

NARRADORA

—Esa mujer es una suertuda…

—No sabía que Drakkar fuese tan feroz, incluso sin su lobo, maldit4 sea, debí aparearme con él…

Murmullos codiciosos se escuchaban por doquier. En un instante, la imagen del macho cambió drásticamente.

Pero antes de que Lyra se halara de los moños con algunas lobas resbalosas, uno de los guerreros testigos dio otra buena noticia.

—¡Alfa, vamos, ahora que fueron ahuyentados los animales durante la pelea, hay carne por todos lados, mucha carne!

Enseguida, la disputa se olvidó a un segundo plano, porque frente a la comida, nada más era importante.

Verak estaba que echaba humo por los oídos, tenía ganas de despellejar a Drakkar y demostrar que solo había tenido suerte, que seguía siendo el mismo debilucho de siempre.

Pero frente a la mirada de la manada y de la Curandera, no podía hacer algo así.

—¡Organícense, hasta los ancianos y niños, iremos rápido a buscar la carne! —el Alfa enseguida movilizó a su gente, no sin antes acercarse a Drakkar y palmearle el hombro.

No pudo ocultar su admiración, conocía a esos guerreros y no eran ningunos mentirosos.

La fuerza era la única voz que hablaba en este mundo salvaje.

—Guerrero Drakkar, has ganado a esta hembra por mérito propio y demostrado tu valía en la manada. Quiero que seas parte del equipo de caza —lo incluyó por primera vez como miembro importante de su gente.

—Puedes elegir un sitio de la zona segura para hacer tu choza. Todos te ayudaremos. Ahora descansa, traeremos la carne que te pertenece, no te preocupes.

Los guerreros representaban la élite.

Después de la familia del Alfa y la Curandera, eran quienes mejor comían, y sus familias ocupaban las posiciones privilegiadas dentro de la manada.

Drakkar solo asintió, sin penas ni glorias.

Esta aceptación hubiese significado mucho para él en el pasado; ahora, no era nada.

Verak los miró a lo lejos y se marchó endemoniado a guiar a un grupo por la jungla. ¡Tenía que ver con sus propios ojos lo que supuestamente hizo ese mentiroso!

*****

—Vamos a curarte, Drakkar —Lyra le dijo en voz baja cuando la plaza se despejó a la velocidad de la luz.

—Bien —le respondió con cansancio, su energía tocando fondo, se mantenía de pie a duras penas.

—Te espero en aquella choza, y te conviene. Es sobre Verak —le murmuró entre dientes al pasar a su lado y perderse entre las “casas”.

Lyra suspiró, hastiada de tanto drama y del cornudo de Verak. Pensaba seriamente en provocarle un “accidente” fatal.

Como si fuera poco, al dar unos pasos para alejarse hacia su cueva y esperar a Drakkar, se encontró con otra mosquita muerta.

—Ya tienes un macho, así que deja en paz a mi hombre. Si lo vuelves a seducir…

—¿Qué me vas a hacer? —Lyra dio un paso frente a la niñata, hija de la Curandera, que encogió el cuello sin esperarse la actitud amenazante de Lyra.

¿Por qué se sentía tan oprimida? ¿Acaso Lyra no era una simple Omega débil?

—Yo… seré la próxima Curandera. Puedo expulsarte si te acercas a mi macho…

—“Tu macho” es quien me busca. No me interesa ese imbécil, y si tienes dudas al respecto, ven conmigo —Lyra la tomó del brazo, sin dejarla protestar, apretándola sin compasión y llevándola a rastras.

“Espera aquí y escucha los planes de tu querido y futuro amor, para que veas lo ruin que puede ser y de paso te busques a otro”, le dijo en la mente, soltándola cerca de la choza donde la esperaba Ran.

Hoy le quitaría de una vez y por todas la venda a esta idiota sin amor propio.

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