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El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 523

DRAKKAR

Mi cabeza da vueltas, quiero incorporarme, pero tiro de mis manos y parecen atadas sobre mi cabeza.

—Sshh, no tienes permitido soltarte…

Mis ojos se abren nublados para ver ese hermoso rostro. Su dedo acaricia mi boca, quedo fascinado y rendido a sus órdenes.

Siento el peso de su suave cuerpo sobre el mío, el calor me devora y Lyra de repente sale de mi visión.

Me estremezco y gruño al pasar las garras de loba por mi pecho y abdomen, su aliento caliente enloqueciéndome.

—Mmnnn —gimo ronco cuando su mano atrapa mi polla y comienza a manosearme, arriba y abajo.

Me tenso por completo, el techo da vueltas y me ahogo en el deseo de poseerla.

—Lyra… sshhh —elevo la pelvis al sentir su lengua mojada lamiendo alrededor mi miembro erecto, resopla y gime sobre la cabeza de hongo.

Me cuelo entre sus labios y embisto hacia arriba.

La saliva se escurre a mis testículos, su garganta apretada vibra, su olor devora mi cordura como su boca lo hace con mi polla.

Mis manos se cierran con fuerza sobre el cabezal, todo parece oscuro alrededor y los sonidos excitantes prenden más nuestros deseos.

—Lyra… gggrrr… voy a venirme…

—Mmm… No, bebé, espera, espera…

Deja de atormentarme con esas deliciosas succiones y se incorpora, gateando sobre mí.

Lucho constantemente por no soltarme, sobre todo cuando su coño empieza a frotarse contra mi falo.

—Aaahh qué dura… ssshhh… solo puedes venirte dentro… solo aquí…

Su mano se apoya sobre mi pecho tenso, sus caderas se elevan y sostiene mi polla.

La punta comienza a sumergirse en su huequito apretado y caliente, mojado y delicioso.

Gruño apretando los dientes, los puños, empujándome un poco más en ese coño cachondo.

Muero por penetrarla hasta la base, tomar el control, pero la dejo hacer sobre mí lo que desea.

Sus gemidos lascivos retumban en la choza y observo a través de las sombras y la niebla de mis ojos a la hermosa mujer balanceándose sobre mi pelvis.

Sube y baja, me cabalga meneándose, contorneándose, suda y todo su cuerpo parece brillar.

Nuestras bocas se buscan, adoro como sabe, todo lo que siento cuando estoy con ella.

—Ah, ah, ah… me encantas, mi macho… sí, sí, dame más… justo ahí, Drakkar… aahhh… ¡Diosa, qué ricooo!

Lyra grita en mi oído con esa voz rara y animal.

Clava sus pies en mis nalgas y me empuja, mi polla a punto de sacar fuego con su coño.

Los sonidos de pa pa pa estremecen la choza.

Su voz se quiebra y la vagina convulsiona y se derrama sobre mi pene que no para de joderla, acelerado, profundo, buscando venirme de una manera desesperada.

Algo suave lame mi cuello y cuando sus colmillos afilados se cierran en mi vena, un rugido bestial sale de mi garganta, me arqueo sobre Lyra enterrándome en las resbalosas profundidades.

Siento que mis testículos se contraen, vaciándose en mi hembra… es mía… algo en mi pecho me lo grita.

Mis encías duelen, solo veo bruma frente a mis ojos, su olor me domina, su cuerpo me somete.

Mi boca baja y comienzo a alimentarme también de la sangre de esta mujer que nunca podré dejar ir.

«Lyra… a donde sea que vayas… llévame contigo… ya no puedo… no puedo vivir sin ti»

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