VICTORIA
—Yo… fui impulsivo…
—Fuiste un idiota e incluso insinuaste que merecía ser forzada por ese animal…
—¡No! —rugió.
—. No, Victoria, no, maldición… solo habló mi rabia. Sé que tu feudo está lejos, no sabes las cosas que se vivieron aquí… pero jamás permitiría que nadie te abusara, ni a ti, ni a ninguna mujer…
Cerró de nuevo los ojos organizando sus ideas. Se veía lleno de contradicciones.
¿Qué carajos me estoy perdiendo aquí?
—¿Aunque fuera vampira?
—Aunque fuese vampira, o lo que sea —me miró de frente.
Se veía tan sincero, y las tormentas se movían dentro de sus pupilas, pero al final se aplacaron.
—Puedes hacerme una petición. Mientras sea razonable, la cumpliré.
Me propuso acariciando mi labio inferior con su pulgar.
Lo vi relamerse los caninos afilados, observándome como una bestia en celo.
Me gustaría conocer más de su lobo, pero no puedo sentirlo con claridad.
Supongo que es porque el Lord es muy poderoso.
—Déjalos plantar en alguna parcela para que tengan comida —le dije luego de pensarlo un momento.
Si ya me iba a “sacrificar”, que fuese por algo.
—Ellos tenían más que una parcela, pero sus manos delicadas no podían plantar y quemaron los cultivos—bufó con ironía.
No entendí muy bien.
¿Por qué los vampiros no trabajarían la tierra para sobrevivir? ¡Pero si no había nada de comer!
Antes de preguntar, continuó.
—Pero si así lo quieres, así lo haré. Ordenaré que le den algunas hectáreas, ¿feliz? —me pellizcó la mejilla como a una mocosa.
—Sí… Dracomir… jajaj…
—Pequeña burlona —se inclinó hacia delante a morderme.
—Auch, deja mi nariz, lycan grosero… no… no me provoques…
Mi voz comenzó a bajar cuando se movió hacia mis labios.
—Muero por provocarte y que enloquezcas de una vez… —la punta de su lengua comenzó a acariciar la suave pulpa.
Jadeé entrecerrando los ojos. Diosa, moría porque me devorara.
—Yo di mi palabra, ahora te toca pagar mi precio.
—Quizás me mient… mmnn…
Cualquier protesta fue sometida por su boca ansiosa pegándose a la mía.
Me penetró sin piedad con la lengua y comenzó a recorrer cada rincón de mi cavidad.
Su mano empujó mi cabeza, dominó mis movimientos a su antojo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...