Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 809

NARRADORA

Aidan agarró su cabello corto y acarició su nuca, empujando su boca para tomarla en profundidad.

Jadeando en la garganta del otro, donde sonidos lascivos se perdían.

Su lengua la follaba entre los dientes y enredaba la suya; sus labios se movían en un vaivén erótico y delicioso.

Las manos de Aidan bajaron por su delicada espalda; sus pechos suaves rozaban contra sus duros pectorales.

Los pezones erectos se balanceaban estimulándose.

Los dedos del lobo se clavaron en las caderas y la hicieron moverse sobre él.

Tenía la polla tiesa y necesitaba con desesperación que ese coñito caliente lo montara y lo llevara al orgasmo.

El agua comenzó a salpicar y hacer olas cuando Aidan empezó a menearla cada vez más rápido, haciendo fricción entre sus genitales.

—Sshh, nena, te necesito ahora… joder, ahora mismo…

Metió los dedos en la estrecha hendidura, bajo el agua, probando lo excitada y preparada que estaba para él.

Su polla, controlada en la otra mano, a punto de empujar el glande en esa deliciosa vagina.

—Mi amor, empínate solo un poco… ssh, bebé, qué rico te voy a coger…

—Espera… Aidan, espera… —Nyx lo detuvo con el rostro sonrojado.

Siempre lo miraba con esos ojos que mantenían el toque de inocencia mezclada con pecado.

—¿Qué sucede?

—Vamos… vamos mejor para la cama… —le dijo haciendo por levantarse.

—Espera, Nyx… ¿por qué? —Aidan sintió que algo iba mal.

La sujetó de la cintura y la volvió a sentar sobre el arpón rígido que descansaba ahora contra su abdomen.

—Mírame, nena, ¿qué pasó?

—Yo… bueno, yo creo que es mejor cuando tú estás arriba —tartamudeó, esquivando su mirada.

—¿Por qué? Yo deseo que me cabalgues tú… me encanta verte mientras te mueves sobre mí… —Aidan la tomó de la barbilla, haciéndola mirarlo.

Nyx tragó, pero no podía esquivarlo.

—Siento que te excitas más cuando me montas; además soy un poco torpe aún… no tengo la experiencia…

—Yo no quiero que tengas más experiencia; sabes lo loco que me vuelve saber que solo has hecho el amor conmigo —confesó, y era la pura verdad.

Habían pasado por varias situaciones vergonzosas, incluso de vida o muerte, con su polla en riesgo entre los dientes de la Selenia.

Pero Aidan no cambiaría ni un solo segundo por nada.

De repente una posibilidad pasó por su mente… un secreto muy oscuro de Nyx que sospechaba.

Tenía que comprobarlo.

—Vamos al cuarto —le dijo tomándola por sorpresa, levantándose con ella encima y cargándola por las nalgas.

Como hipnotizada, Nyx se inclinó sobre la cama para acercarse a él, salivando y relamiéndose.

—En cuatro, ven gateando a chupármela… ¿no me dijiste que te sentías más cómoda en esa posición?

Aidan dirigía cada uno de sus movimientos.

Así mismo como le había enseñado todos los placeres de hacer el amor.

Nyx gateó como una loba en celo y bajó la cabeza para olfatearlo profundamente.

Su lengua codiciosa dio suaves lengüetazos en la costura fruncida de los testículos tensos, cargados de deseo que ella liberaría.

Con los ojos entornados, saboreó el almizclado sabor intenso del deseo de su hombre.

Succionó entre sus labios las pesadas bolsas, sintiéndolas temblar bajo sus caricias y luego subió a la base del mástil.

—Tómala con tu mano —Aidan le ordenó y Nyx se apoyó en los codos, y una de sus manos fue a agarrarle la polla.

Lamió las venas y limpió el presemen, pero seguía saliendo sin cesar, cada vez más abundante, prueba de que a su macho le estaba encantando su juego erótico.

—Sshhh… succiona fuerte la cabeza… mmnnn… mete la punta de la lengua como sabes que me gusta… ah, joder, cariño… sí, sí, sshhh… qué caliente esa boquita tan rica que tienes.

Las palabras lascivas de Aidan salían sin control.

Nyx se había concentrado en recorrerle el glande con la lengua en redondo.

Sus labios hacían sonidos obscenos cada vez que chupaba el hongo y lo soltaba de golpe.

La saliva se unía con el jugo de amor del príncipe y, cuando Nyx se lo metió profundamente entre los labios y movió con lujuria las mejillas, dio un gruñido bajo de puro placer.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación