Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 813

NARRADORA

A pesar de las negociaciones y por muy de acuerdo que estuviesen los adultos, si la novia no lo deseaba… Fenrir estaba bien jodido y no en el mejor sentido.

Valeria casi quería castigarlo de verdad al saber lo que hizo.

Pero al verle la moral toda hundida y tan triste, le tomó hasta lástima.

—Raven, tengo que hacer algo, pobrecito. Por favor, ayúdame a hablar a solas con esa chica… —tomó de las manos a la Alfa Centuria.

Ambas estaban en la pequeña salita de la cabaña del pantano.

—Abigail es muy buena, pero es bastante testaruda. Veamos primero si Anastasia la puede convencer… — Raven le respondió suspirando.

—Ella no va a ceder tan fácil —una voz femenina en la entrada las hizo girarse.

Las mejillas de Hannah se pusieron sonrojadas al ser el foco de atención.

A Raven la tenía como una tía, su Alfa y familia, pero ahora estaba también frente a su suegra y la Selenia impresionaba bastante.

Sin embargo, la mirada alerta de Valeria se suavizó al verla.

—Creí que ese hijo mío al fin vendría a presentarme formalmente a su pareja — Valeria se acercó a la mujer de invierno, que era más alta que ella.

Pero el poder que emanaba de cada poro del cuerpo de la Selenia, era aplastante.

—Él… él ya viene, pero estaba comprobando cómo estaba Fenrir. Yo me adelanté —Hannah se puso más rígida que una rana muerta cuando sus manos fueron sostenidas por la Valeria.

—Tranquila pequeña, no tengas miedo, ¿acaso tengo cara de ser una suegra insoportable? — la reina bromeó un poco con ella porque sentía el temblor en sus dedos.

Le gustó de inmediato verla de cerca y comprobar que, en efecto, Hannah parecía una buena mujer.

—No… es… increíble, como mi Reina Centuria—Hannah confesó la pura verdad y luego se puso más roja todavía.

—¡Mira esta cachorra cómo ha aprendido a elogiar a los mayores! —Raven y Valeria se rieron un poco más de su timidez.

—Ven, ven, siéntate con nosotras y, por favor, ayúdanos porque estamos perdidas —Valeria enseguida la incluyó como cómplice.

—Bueno, en realidad, se me ocurrió algo… —Hannah confesó.

Lo habían hablado ella y su madre.

Harían un plan entre todos para juntar a esos dos cabezones o su boda sería para "Octiembre"

—Somos todo oídos… —Valeria la miró con interés y esperanzas.

*****

Fenrir estaba que saltaba sobre un pie de la emoción.

Resulta que hoy en la noche se celebraba un festival de la conquista o algo así.

En fin, cosas del pantano y ¡él ahora se sentía parte de la flora y la fauna del lugar!

Además, ¡había premios y uno era su amada mate!

Podía ganar unas horas con ella y ser recompensado si llegaba al final de esa loca y salvaje carrera de obstáculos.

Pan comido para él, incluso cuando no le permitían cambiar a su forma animal.

Con el alcohol en los barriles y los caldos calientes en las ollas, la manada del pantano estaba lista para el festejo.

¿Quién iba a decir que este rincón apartado del Reino se convertiría en un lugar donde ocurrían tantas cosas locas e increíbles?

Hakon había recibido hasta solicitudes de nuevos miembros cuando creyó que su manada se extinguiría por falta de gente.

—Hijo… contamos contigo —Aldric le palmeó el hombro a Fenrir como si lo mandase a una batalla mortal.

—No te defraudaré, padre —Fenrir le respondió con los ojos echando fuego y luego fue a besar en la frente a su madre.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación