Otras mujeres buscan hombres para equilibrar sus hormonas.
Pero en su caso, entre ella y Hugo, él era un insaciable y ella terminaba agotada tanto física como mentalmente.
Un hombre así era como arena entre los dedos; ella simplemente no quería retenerlo.
Si se aburría, estaba dispuesta a dejarlo ir en cualquier momento.
Después de decir lo que tenía que decir, Vania finalmente recordó el encargo que Vanessa le había pasado.
—¿Para qué me buscabas?
De verdad, no entendía en qué se parecía a esa mujer.
Y pensar que habían salido del mismo vientre.
Vania la miró con evidente repulsión.
Cristina estuvo a punto de perder los estribos, apretando los dientes con tanta fuerza que rechinaron.
—Solo quería decirte que no creas que tus pequeños trucos pasan desapercibidos. Si crees que puedes fantasear con mi Hugo, te aviso que en esta vida será imposible.
Cristina arrojó su celular sobre el escritorio, frente a Vania, mostrando una captura de pantalla.
La imagen estaba congelada justo en el instante en que Hugo la besaba.
Vania se quedó boquiabierta, y al segundo siguiente, se sonrojó violentamente.
—¿Cuándo tomaste esto?
¡Cierto, había cámaras en el estacionamiento! Dios mío, eso significaba que todo lo que ella y Hugo hicieron dentro del auto...
¿Toda la empresa lo sabía ya?
¡Como si hubieran dado un espectáculo en vivo, sin censura y gratis!
Ella siempre supo que ese hombre era un pervertido y actuaba fuera de lo normal.
Pero jamás imaginó que sus fetiches llegaran a ser tan vulgares.
Los ojos de Vania se llenaron de irritación hacia Hugo.
—Hoy te dejaré algo de dignidad y no haré público que fuiste a seducir a mi Hugo. Pero si hay una próxima vez...
Vania se quedó inmóvil por un segundo, creyendo haber escuchado mal.
Pero al instante, Vania soltó una carcajada.
Cristina se enfureció aún más.
—¿De qué te ríes?
Vania respondió:
La relación entre los hermanos César y Hugo era muy estrecha.
Tan estrecha que Cristina no lograba comprenderla.
Ella solo intentó persuadir a César para que ayudara a Hugo a salvar su imagen, pensando que no perdía nada con intentarlo.
Pero para su sorpresa, César aceptó. Prometió casarse con ella para crear la narrativa pública de que había sido César quien quería robarle la mujer a su hermano mayor, y que Hugo, destrozado por el dolor, se había confundido y se había acostado por error con la hermana de Cristina, desatando aquel absurdo malentendido.
Al final, Hugo se quedó con la imagen del hermano noble que sacrificó su amor para apoyar a su hermano menor; Cristina logró su objetivo de casarse con un Yáñez; y César ayudó a su hermano. Todos ganaron.
Todos, excepto Vania, que se quedó sin nada.
Y al final, tuvo que rogar descaradamente para que Hugo se casara con ella, y él ni siquiera la reconocía públicamente.
Ja...
Hasta ese día, Cristina sentía que ella había sido la única ganadora.
Pero esa frase de Vania acababa de asestarle la bofetada más brutal de su vida.
Destruyendo por completo todo el orgullo que le quedaba.
—¿Qué dijiste? —preguntó Cristina, sintiendo la máxima humillación.
—Digo que, habiéndote robado a tu prometido, debes sentirte muy frustrada, ¿verdad? ¿Qué clase de validación estás buscando aquí? Al final, un perro que se va con cualquiera no se puede retener. Hugo nunca te quiso, ¿me equivoco, señora de César Yáñez?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...