Entrar Via

Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 383

Yago sostenía su copa mientras la comisura de sus labios temblaba, intentando contener la risa. Hugo, en cambio, no mostraba expresión alguna.

La insinuación de Vania era clara: quería que se tomara la copa por "ambos esposos". En el pasado, Hugo habría interpretado esas palabras como un intento desesperado de Vania por hacer pública su relación.

Pero ahora...

Hugo desvió la mirada hacia el director Yépez. Desde que Yépez se enteró de que Vania era viuda, el brillo en sus ojos se había vuelto mucho más intenso.

*Je...* pensó Hugo. *Antes Vania solo quería llamar mi atención. Ahora parece que está implementando un sistema de competencia.*

Y la verdad era que ya había logrado que varios hombres sintieran atracción por ella. Pero él no iba a darle el gusto de salirse con la suya.

Levantó su copa con lentitud.

—Tiene razón. Los muertos no pueden beber, pero un marido vivo sí puede tomar la copa en nombre de su esposa.

El primero en captar la indirecta fue Yago. ¿Hugo estaba reconociendo de manera sutil que Vania era su esposa? Sin embargo, el ministro Ximénez y el director Yépez no entendieron el doble sentido; de hecho, les pareció de muy mal gusto que Hugo se aprovechara de la situación para insinuársele a Vania. El Hugo Yáñez del que habían oído hablar no solía comportarse así.

Dante Yépez no pudo evitar mirar de nuevo a Vania, sentada junto a Yago. Cuando estaba en silencio, irradiaba una tranquilidad y elegancia inigualables. Era la definición perfecta de una mujer ideal para formar un hogar. Ya fuera como la esposa de un magnate de los negocios o de un político influyente, Vania era simplemente perfecta.

De repente, Yépez se dio cuenta de algo: al sentarse, Hugo había elegido estratégicamente la silla que quedaba justo frente a Vania. Parecía haberlo hecho a propósito, sin el menor rastro de pudor, e incluso esa elección de asiento no encajaba con su estatus.

Vania vio cómo Hugo se servía otra copa y se la tomaba de un trago. Al ver que no la obligaría a beber, soltó un suspiro de alivio interno, pero la frase de "un marido tomando por su esposa" le provocó rodar los ojos mentalmente.

Que no creyera que no había captado su indirecta.

*¿Esposa? ¿Quién es su esposa? Está loco.*

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama