Cristina se mordió el labio inferior.
¿Qué clase de lugar importante era ese, del que Hugo incluso la había excluido a ella?
Alguien como Yago Leal, con sus fuertes contactos en la política, ¿se atrevía a llevar a Vania? Estaba cegado, pero ¿por qué el director Yépez también se hacía de la vista gorda?
—Mi hermana ha sufrido demasiado todos estos años —suspiró Cristina con tono compasivo—. Hugo no la ama, y ella se ha lastimado tanto a sí misma... Muchas veces he querido decirle que se rinda, pero me da miedo herirla más. Ay...
Ese simple "ay" estaba cargado de impotencia, tristeza y segundas intenciones. Cristina interpretó el papel de la hermana preocupada y amorosa a la perfección.
Adrián guardó silencio de inmediato.
Por dentro, sin embargo, bufó con desprecio. Qué lástima que los buenos sentimientos de Cristina se desperdiciaran en alguien como su hermana, que no valía ni un centavo.
—Si el señor Leal de verdad puede tratarla bien y tienen un futuro juntos, creo que sería lo mejor para ella.
Al decir eso, Cristina pensó para sí misma: *Yago solo está deslumbrado por el momento. Cuando despierte y vea que todo es una ilusión, ¿seguirá tratándola igual de bien?*
Adrián no estaba para nada de acuerdo con ella y soltó una risa seca.
—Lo dudo. Si el señor Leal y su familia de verdad tuvieran intenciones con Vania, lo lógico sería que la animaran a divorciarse de Hugo de una buena vez para comprometerse con ella. ¿Por qué conformarse con aceptarla como una simple 'hermana de crianza'? Tu hermana no es tan pobrecita como crees. Capaz que quiere seguir siendo la señora Yáñez y, al mismo tiempo, traer arrastrando a Yago Leal. Tú no podrías imitar sus trucos ni aunque quisieras, así que mejor no le tengas lástima a quien no lo merece.
Para Adrián, todo estaba clarísimo. La astucia de Vania iba mucho más allá de lo que Cristina podía imaginar.
Cristina no dijo nada más.
Sintió un nudo extraño en el estómago. ¿De verdad las cosas eran como decía Adrián?
¿Alguien como Vania? ¿Con qué derecho?
***
Hugo se quedó encerrado en su oficina todo el día.
Revisó su celular una y otra vez, pero no había ni un solo mensaje de Vania. Ni hablar de que le devolviera las llamadas.
Sentado en su sillón de piel, su expresión era verdaderamente aterradora.
Metió sus largos dedos en el nudo de la corbata y tiró de ella con violencia para aflojarla. En el proceso, se arrancó uno de los botones de la camisa, que cayó al suelo produciendo un sonido seco y claro.
Acababa de enterarse de que Vania iría a la base de Dante Yépez por tres meses.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...