¿Acaso Yago Leal era tan noble como para aceptar a su esposa y a su hijo? Seguro Vania había invertido todo el dinero de esos años en el Grupo Nexo.
Hugo sintió un nudo en la garganta y, al mirar a Cristina, su expresión era sombría.
Cristina se quedó helada. El escándalo en Corporativo Alba había escalado; había intentado desesperadamente presionar a los demandantes, usando casi diez millones de su propia cuenta para indemnizar a cinco usuarios.
El primer lote de robots que vendieron fue de al menos cien unidades.
Si había tenido que pagar millones por solo cinco, no quería ni imaginarse qué pasaría si todos presentaran fallas. Aunque vendiera todo el Consorcio Figueroa, no le alcanzaría para pagar.
Corporativo Alba le pertenecía a la familia Yáñez; era la empresa del hermano que Hugo había jurado proteger a toda costa.
Al escuchar la pregunta de Hugo, Cristina titubeó.
Si le confesaba que los robots estaban fallando, que ella había aceptado pedidos masivos de forma imprudente provocando una subida artificial en las acciones y que todo podría desplomarse llevando a Corporativo Alba a la quiebra...
Cristina no quería ni pensar en cómo reaccionaría Hugo si eso llegaba a suceder.
¿Podría seguir a su lado como lo hacía ahora? ¿Seguirían viéndola como un genio de los negocios? ¿Seguiría siendo adorada por todos?
—Hubo un pequeño problema, pero ya lo resolví —mintió Cristina.
La atención de Hugo hacia ella apenas duró tres segundos, pues su mente seguía dándole vueltas a lo que había hecho Vania.
Respecto al pequeño Davis, estaba casi completamente seguro de que era su hijo.
Vania había sido muy audaz al falsificar los documentos para engañarlo.
—Mmm —fue todo lo que dijo Hugo, sin preguntar más.
Cristina se quedó atónita. Pensaba que si él indagaba, podría contarle la situación de manera sutil para que la ayudara a buscar una solución.
Sin embargo, Hugo parecía haber perdido todo el interés en el asunto.
Eso la hizo sentir sumamente incómoda.
Corporativo Alba era la empresa de César Yáñez; ¿cómo podía no importarle?
Además, ella estaba allí. Lo mínimo que esperaba, tras tantos días de ausencia, era un poco de preocupación por parte de él.
Incluso un amigo común preguntaría cómo estaba, y mucho más considerando la relación que tenían.
¿Cómo era posible que Hugo no mostrara ni un ápice de interés al verla?
Hugo, inmerso en sus pensamientos, intentaba idear cómo lidiar con el hecho de que Vania se había llevado a su hijo y a su hija.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...