Vania también estaba muy sorprendida; no se esperaba que su reencuentro con Julián ocurriera en un momento tan imprevisto.
Por instinto, jaló a Lunita detrás de ella, como si intentara esconderla.
No muy lejos de allí, un lujoso Maybach redujo la velocidad.
A través de la ventanilla medio bajada, Hugo estaba sentado con el rostro inexpresivo, con la mano que sostenía un cigarrillo apoyada fuera del auto, y la chispa brillaba intermitente con la brisa.
Justo cuando Julián se bajaba para abrirle la puerta a Vania, Hugo descendió de su vehículo.
Llevaba una camisa negra, pantalones oscuros y un saco elegante por encima. Su figura era imponente y sus pasos firmes.
Lanzó la colilla del cigarrillo, que cayó con precisión milimétrica en el basurero más cercano.
Julián vio a Hugo acercarse por detrás de Vania.
Al mismo tiempo, Vania notó que en el asiento del copiloto de Julián había una mujer muy bonita.
Llevaba un suéter ligero y un vestido de tono claro, con una chaqueta fina descansando en su brazo. Su rostro era delicado y limpio. Si se miraba con atención, tenía un cierto parecido con la Vania del pasado.
—No es necesario que mi primo se moleste con mi esposa.
Julián vio cómo Hugo atraía a Vania hacia él, rodeándola con un brazo, e incluso se inclinó para cargar a Lunita con una sola mano. Esa absoluta posesividad parecía una declaración de territorio dirigida directamente a él.
Julián no era ningún tonto. Sonrió sin perder la compostura.
—Veo que estás aquí, primo. Entonces no me meteré donde no me llaman.
La mujer del asiento del copiloto bajó de la camioneta, con sus grandes ojos llenos de curiosidad.
—Amor, ¿no me vas a presentar?
Julián, frente a Hugo y Vania, extendió el brazo para abrazar a la mujer por los hombros.
—Primo, Vania, les presento a mi novia, Vanina Zavala.
Al escuchar eso, Vania se quedó helada.
Incluso Hugo curvó los labios en una sonrisa imperceptible, repitiendo el nombre con un tono sarcástico.
—¿Vanina? Qué lealtad tan profunda la tuya.
Incluso regresar al país para conocer a su familia había sido una inusual iniciativa de él.
Ella atesoraba ese momento, creyendo que Julián finalmente la iba a oficializar.
Hugo le indicó a Miguel que se llevara a Lunita al auto. Bajó la mirada oscura y, al mantener su cuerpo pegado al de Vania, creó una atmósfera tan íntima que la dejó sin saber qué hacer.
—Señora Yáñez, ya está casada. Guarde esas ganas de revivir el pasado con su ex.
Vania no entendió lo que quiso decir, y tampoco le interesaba entenderlo.
Durante el viaje en el auto, Vania se mantuvo en silencio. Solo respondía con un par de palabras cuando Lunita le hablaba.
Hugo notó su actitud distante y su mirada se volvió tan fría y oscura que parecía a punto de helar el aire.
Por lo visto, la aparición de Julián había agitado las aguas de su corazón. Hugo soltó una risa sarcástica en su interior.
Si creía que podía jugar a los reencuentros románticos bajo sus propias narices, ¿acaso lo creía muerto?
Todo el trayecto hasta la Casona, Hugo mantuvo sobre Vania una vigilancia casi asfixiante.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...