Entrar Via

Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 596

—A las palabras se las lleva el viento, y yo no confío en usted. ¿Trato?

Hugo había sido acorralado. Sin opción a rechazar ni ruta de escape, por primera vez sintió el amargo sabor de la derrota al aceptar las condiciones de Vania.

No era una negociación amistosa; él no tenía ni una sola carta a su favor.

Ese tono altivo e inquisitivo lo había escuchado cientos de veces en el mundo corporativo.

Jamás imaginó que un día sería Vania quien lo usara contra él.

Soltó una risa llena de rabia.

—Hecho. Lo que diga la señora Yáñez.

Vania le lanzó una inusual mirada de aprobación y asintió.

—Los asuntos laborales siempre van por encima de las emociones personales. Espero que en el futuro el Comandante dedique su tiempo a los proyectos. Estas tonterías pueden hablarse por teléfono; no hay necesidad de traerlas al campo de trabajo.

Con el rostro petrificado, Hugo escuchó el regaño en absoluto silencio.

Su expresión severa parecía la de un jefe educando a un subordinado rebelde. Para cuando Hugo volvió a la realidad, Vania ya se había reunido con Dante y los demás.

Había sido retenido en el sitio y sermoneado por un buen par de minutos. Se quedó pasmado un instante antes de que una sonrisa de resignación aflorara en sus labios.

Saúl observó la escena a lo lejos, confundido.

Conocía de sobra la reputación de Hugo Yáñez; era tratado como un dios tanto en los negocios como en la política.

Poseía conexiones inescrutables, un historial temible y nadie osaba desafiarlo.

Saúl sabía que hasta su propio padre le debía respeto.

—¿Qué le dijo al Comandante Yáñez, Directora Zapata? —preguntó, curioso al verlo tan dócil.

—Nada especial. Solo le pedí que se enfocara más en su trabajo y que no dejara que otros asuntos lo distrajeran.

Vania pensó que decir la verdad era mejor que mentir.

Una mentira siempre exigía cien más para encubrirla.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama