Si el público había mantenido cierta compostura ante las acusaciones anteriores, ver esas fotografías hizo que a muchos se les cayera la careta.
El Comisionado Zúñiga fue el primero en fruncir el ceño, con el rostro ensombrecido.
Él ya había notado que la relación entre Vania y Hugo no era nada común.
Sin embargo, había asumido que Hugo era quien sentía una atracción por ella, pues Vania no parecía en absoluto la clase de mujer que se prestara a aventuras deshonestas.
Pero las pruebas que Vanessa acababa de mostrar sugerían exactamente lo contrario.
Saúl también estaba impactado. Una ola de decepción y amargura le revolvió el estómago, haciéndolo sentir profundamente incómodo.
El Ministro Ximénez se llevó un buen susto.
Valerio Sosa también sintió que la situación era desconcertante.
Con razón cada vez que visitaban la base militar, la tensión y las miradas furtivas entre el Comandante Yáñez y Vania eran tan evidentes.
Sin mencionar las dos ocasiones en las que se fueron solos a la sala de control o cuando pidieron permiso para ausentarse al mismo tiempo.
Con las fotografías expuestas, era inevitable que Valerio atara cabos y concluyera que, efectivamente, mantenían una relación a escondidas.
—Quién lo diría, resulta que Vania en su vida privada es...
El Ministro Ximénez se acercó a Dante Yépez para susurrarle eso, pero Dante dejó escapar un largo suspiro.
—Ministro Ximénez, está malinterpretando las cosas.
El Ministro había planeado consolar a Dante, imaginando lo destrozado que debía estar.
Después de todo, sabía muy bien que Dante estaba perdidamente enamorado de Vania.
Incluso le habría alegrado verlos terminar juntos.
Con semejante escándalo, la imagen de Vania debía estar por los suelos en la mente de Dante. Pero antes de que el Ministro pudiera decir una palabra de consuelo, Dante salió en defensa de ella.
—Lo entiendo, Dante. No te preocupes, hay muchos peces en el mar.
El Ministro sentía lástima por él. A pesar del circo que se había armado, la impresión que tenía de Vania no había cambiado demasiado.
—No es eso —aclaró Dante—. Cuando digo que está malinterpretando las cosas, me refiero a que el Comandante Yáñez y Vania son esposos. Ya hasta tienen hijos, y no solo uno.
—¿¡Qué!? —El Ministro sintió que el cerebro le hacía cortocircuito.
Llegó a pensar que Dante estaba tan dolido que había perdido la razón.
El Comisionado Zúñiga y Saúl también escucharon la confesión de Dante.
Pero el más estupefacto de todos era Valerio Sosa.
¿Vania y el Comandante Yáñez estaban casados?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...