Al registrarse en recepción, Vania descubrió que su abuela había sido trasladada a la suite VIP más exclusiva de la clínica.
Cuando Vania y Julián entraron a la habitación, Doña Mercedes ya tenía visitas.
Hugo estaba sentado frente a ella. Vestía una camisa blanca impecable, pantalones oscuros y llevaba el saco del traje sobre el brazo derecho. Charlaba con la anciana irradiando una elegancia absoluta.
Fuera lo que fuese que estuvieran hablando, Doña Mercedes no paraba de reír, con los ojos arrugados por la felicidad.
Vania se quedó petrificada en la puerta; al ver a Hugo, sintió que el alma se le salía del cuerpo.
¿Qué hacía él aquí?
Julián también se quedó estupefacto.
Hugo estaba sentado con una postura impecable. Sus oscuros ojos escanearon a Vania y a Julián en un instante, sin revelar ninguna emoción.
—Hice que trasladaran a la abuela a la mejor habitación disponible, y le contraté a los enfermeros más exclusivos —dijo Hugo, y aunque su tono fue suave, resonó como un trueno en la sala.
Julián apretó los puños alrededor de los regalos y suplementos que llevaba.
Esa era la clínica de reposo más lujosa de toda Nueva Alborada. Para ingresar, había que demostrar ingresos; los cuartos normales costaban cerca de tres millones al año, sin incluir alimentación ni enfermeros privados. Con ese solo gesto, Hugo acababa de gastar una cifra astronómica.
Antes de que Julián pudiera intentar quedar bien, Hugo ya lo había pulverizado.
Doña Mercedes reconoció a su nieta de inmediato y se alegró al punto de olvidar todo lo demás.
—¡Vani, mi niña! ¿Por qué tardaste tanto? Julián vino a verme y me consiguió esta habitación tan grande. Mira qué considerado es tu novio. Si te casas con él, yo te doy mi bendición.
La mirada de Julián se clavó en las manos entrelazadas de Vania y Hugo, sintiendo pinchazos de dolor en el pecho. La chica que alguna vez fue suya, ahora era la esposa de otro hombre.
Vania tiró con fuerza para soltarse de Hugo, ignorando el aura gélida que empezó a emanar de él.
—Abuela, ¿no te estás confundiendo de persona? —preguntó Vania. Desde que entró, había notado que algo no andaba bien con ella, pero no sabía exactamente qué.
—¿Cómo me voy a confundir? ¿Acaso no es ese infeliz de Hugo Yáñez? Un patán que se aprovecha de su poder. Nuestra Vani es mil veces mejor que la hija de esa bruja. Como si te quisiera, jamás te entregaría a un hombre así. Mira, este es el verdadero novio de mi Vani; guapo, adinerado y la trata como a una reina. Más te vale irte antes de que llame a seguridad para que te echen a patadas.
Doña Mercedes miró los regalos que llevaba el verdadero Julián con profundo desprecio.
—No quiero nada que venga de un perro desgraciado como tú. Llévate a tu Cristina bien lejos de aquí y no vuelvan a molestar a nuestra Vani.
Un escalofrío recorrió la espalda de Vania. De reojo, miró a Hugo. Estaba sentado, inalterable, dejando que Doña Mercedes insultara al verdadero Julián llamándolo "perro desgraciado" mientras lo miraba a él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...