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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 21

"Señorita Elba, ¿está bien?"

El asistente, al reconocer a Elba Llorens y verla caer al suelo, palideció y bajó del auto rápidamente.

Elba jamás había pasado por una humillación semejante en toda su vida. Cuando el hombre intentó ayudarla a levantarse, lo empujó con fuerza.

"¿Estás ciego? Si me viste venir, ¿por qué no avisaste? ¡Lo hiciste a propósito para humillarme!"

El asistente tragó saliva, quejándose internamente, y se apresuró a explicar que no fue intencional, que de verdad no la había visto.

"Mamá, ¿te encuentras bien?"

Dentro del auto, la señora Elena había sido sacudida por el impacto y su hija, Alcira Maldonado, se apresuró a sostenerla, también asustada.

Aún con el corazón latiéndole a mil por hora, al ver que la otra parte no solo no se disculpaba, sino que regañaba al asistente, la señora Elena adoptó su postura de matrona respetable.

"¿De qué familia es esta jovencita con tan mal carácter? Tú fuiste la que se cruzó y nos chocó, y ahora nos echas la culpa por no verte. ¡Qué falta de educación!"

Elba, quien siempre había sido la consentida de sus padres, nunca había recibido un regaño así. La ira se le subió a la cabeza.

Al notar que las cosas se salían de control, el asistente intentó intervenir, pero fue inútil.

"¡Y usted quién se cree para hablarme así! ¡Si no fuera por su edad, le daría una bofetada!"

Yara Soler sabía que Elba era impulsiva, pero nunca imaginó que se atrevería a hablar de esa manera. Se acercó rápidamente.

Desde que la familia Maldonado había ascendido socialmente, la señora Elena estaba acostumbrada a ser tratada con respeto. Ser señalada y amenazada por una jovencita la enfureció al instante.

"¡Qué arrogancia! ¡No sabía que en Puerto Esperanza tuviéramos a jóvenes tan malcriadas! ¡A ver, atrévete a ponerme una mano encima y veamos si sales viva de esta ciudad!"

"Elba, ya basta".

Yara tomó del brazo a Elba, que saltaba de rabia, frenando su contraataque.

Aunque no había muchos invitados presentes todavía, la discusión ya estaba llamando la atención. Si seguían haciendo un escándalo, las cosas se complicarían.

A pesar de presumir de una paciencia envidiable, a Alcira le palpitaban las sienes de pura rabia por las palabras de Elba.

Valeriano podía ser el heredero Sandoval, pero también estaba discapacitado. Además, había averiguado que era muy probable que no volviera a caminar jamás. Un hombre así, por más rica que fuera su familia, nunca sería su objetivo.

Pero como no podía decirlo en voz alta, desvió su furia hacia Roxana, que observaba la escena en silencio.

"Hermana, ¿todavía estás enojada conmigo y por eso no hablas? Yo ya te había explicado mi relación con el joven Valeriano, ¿por qué no se lo dijiste a estas señoritas y dejaste que nos malinterpretaran, casi provocando que mi mamá se lastimara?"

Solo entonces el asistente notó la presencia de Roxana. Recordando el reciente escándalo sobre la verdadera hija de la familia Soler que había sido encontrada, y al verla junto a Yara y Elba, se quedó atónito.

¿Acaso Roxana Soler era la verdadera heredera recién recuperada de los Soler?

Al ver que Elba y Yara se volteaban para mirarla, aparentemente creyendo las palabras de Alcira, Roxana esbozó una sonrisa burlona.

"¿Por qué tendría que darles explicaciones a ellas por ti? Sus malentendidos son su problema, a mí no me metas. Y si de verdad crees que la caída de la señora Elena es mi culpa, no tengo problema en hacerlo realidad".

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