Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 22

Su voz se volvió cada vez más fría, hasta sonar verdaderamente amenazante.

No solo la señora Elena sintió un escalofrío, sino que el propio asistente se puso nervioso.

Esta señorita de la familia Soler no era alguien con quien meterse.

Pero el asistente no podía permitir que las dos familias terminaran como enemigas, así que se armó de valor y recordó: "Señorita Soler, señorita Maldonado, la subasta está a punto de empezar. Si no entran ahora, tal vez se queden afuera".

La tormenta sin sangre se detuvo por el momento.

A pesar del trago amargo, eso no arruinó el buen humor de madre e hija.

Aunque los Maldonado eran adinerados en Puerto Esperanza, su riqueza era nueva, por lo que todavía no tenían el estatus suficiente para asistir a una subasta de este nivel.

Dentro del palco, no solo había licores que costaban miles de pesos, sino también frutas importadas y postres de alta repostería; tenían de todo.

"Mamá, escuché de Cristián que en esta subasta habrá tesoros que no se consiguen en el mercado, incluyendo una medicina natural única llamada 'Elíxir de Renovación'. Dicen que puede rejuvenecer y darle a una persona una nueva vida".

Sentada en el palco VIP que Leandro, el asistente de Valeriano, les había asignado, Alcira no podía contener la emoción y la curiosidad.

Al escuchar que Cristián Mota le había dado esa información, la señora Elena no dudó en elogiarlo: "Cristián sí que es un hombre de mundo, ni yo había oído hablar de una maravilla así y él está tan informado. Alcira, tienes que aprovechar la oportunidad y asegurarte de que Cristián se case contigo".

"Tranquila, mamá. Cristián me prometió que no se casaría con nadie que no fuera yo. En cuanto su puesto como heredero esté asegurado, vendrá a pedir mi mano. Nadie me lo va a quitar".

Alcira sonrió dulcemente, pero en sus ojos brillaba una fría determinación.

Pronto comenzó la subasta.

El primer artículo en ofrecerse fueron las Cápsulas de Juventud. Aunque parecía una cápsula pequeña, prometía rejuvenecer años a quien la tomara y mejorar las funciones del cuerpo, siendo la mejor opción para cuidar la salud.

Apenas se presentó, las mujeres presentes enloquecieron por conseguirla.

Incluso Elba se dejó llevar.

"Yara, últimamente me he estado desvelando y mi piel está horrible. Quiero esas Cápsulas de Juventud, pero necesito guardar mi dinero para comprarle el Elíxir de Renovación a mi mamá. ¿Puedes comprármelas tú? Te devolveré el dinero cuando volvamos, ¿sí?"

Si el precio hubiera seguido subiendo por cientos de miles como al principio, ya se habría resignado, pero subió poco a poco, en incrementos de miles.

La sensación de ver cómo algo que sentía casi en sus manos se le escapaba, la estaba matando.

Justo al concretarse la venta, la pantalla del teléfono de Roxana se iluminó.

Era un mensaje de Julián.

[¡Jefa, ¿viste eso?! ¡Las cápsulas que creaste por accidente se vendieron por tres millones trescientos mil pesos! ¡Rápido, felicítame! ¡Si no me hubiera tomado una por accidente y notado cómo mejoraba mi energía, todos esos ingredientes raros se habrían desperdiciado! ¡Y, por cierto, exijo un aumento de mi bono para este trimestre!]

Roxana, al ver lo emocionado que estaba, no pudo evitar esbozar una leve sonrisa.

Elba, que estaba de un humor de perros, se volteó y vio a Roxana riendo. Pensó que se estaba burlando de ella por no haber podido comprar las cápsulas y explotó.

"¡Roxana, ¿qué derecho tienes a reírte de mí?! No eres más que una pueblerina que fue criada en Puerto Esperanza. ¡Si no fuera por mí, ni siquiera tendrías permiso para entrar a esta subasta! Y en vez de agradecerme, te burlas de mí. Hasta un perro que yo trajera movería la cola para complacerme. ¡Eres peor que un perro!"

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA