En cuanto Sonia apareció, la multitud comenzó a murmurar con asombro.
—¿No es ella la mánager de "Estrella"? ¡No puedo creer que también esté aquí!
—Debe haberse enterado de que alguien se está haciendo pasar por "Estrella" y vino a ajustar cuentas.
—No tiene sentido. ¿No escuchaste que dijo que venía a dar una explicación? Si estuviera aquí para castigar a una impostora, no habría dicho eso.
Alcira no conocía a Sonia en persona, pero al ver cómo la presentadora la saludaba con un respetuoso "Directora Sonia", entendió de inmediato de quién se trataba.
Cuando se inscribió en el concurso, había escuchado historias sobre esta mujer. Todos hablaban de su visión empresarial y su talento excepcional, capaz de transformar un concurso de música ignorado en un evento masivo, donde un solo anuncio publicitario generaba más ganancias que medio año de ingresos en la empresa de los Maldonado.
¿Pero qué estaba haciendo ahí?
Y, por su forma de hablar, parecía conocer realmente a "Estrella".
—Hola a todos —Sonia subió al escenario y tomó posición en el centro, con naturalidad. Aunque sus ojos eran fríos como el acero, mantenía una ligera sonrisa en los labios—. Soy Sonia, la organizadora general de esta competencia. Pero también tengo otro cargo que la mayoría de ustedes desconoce.
Su mirada se fijó directamente en Roxana.
—Soy la mánager oficial de la internacionalmente aclamada genio musical, "Estrella".
Todo el color abandonó el rostro de Alcira.
«¡Imposible!»
¡El público entero quedó en shock!
—¿Qué? ¿La Directora Sonia es la representante de "Estrella"?
—¿Esto es un giro en la historia o la Directora Sonia vino a desmentir a la impostora?
Sonia no perdió el tiempo con rodeos y expuso la identidad de Roxana directamente.
—Roxana, te dije que no desaparecieras tanto tiempo. Ahora la gente no te recuerda y hasta los propios empleados del evento no te reconocen. Te negaste a escucharme y, mira, ¡ahora estás pagando las consecuencias!
Quienes conocían a Sonia sabían que era una mujer ruda e implacable. Jamás había mostrado esa expresión de resignación y queja amistosa en público.
La simple interacción entre ellas hizo trizas la red de mentiras que Alcira había tejido con tanto esfuerzo.
Los que antes criticaban a Roxana se quedaron mudos.
Era la jefa de todo el evento. ¿Qué tenía de raro que fuera la Jueza Misteriosa?
Yara apenas podía dar crédito a lo que oía. ¿Roxana era realmente "Estrella"? ¿Cómo era eso posible?
Pero entonces recordó el día en que Roxana tocó la Cítara Fénix al llegar a casa. Claramente no era una principiante.
Si no, no la habría hecho sentir esa presión tan asfixiante.
Si de verdad era "Estrella", todo tenía perfecto sentido.
En el escenario, el rostro de Alcira estaba tan pálido que parecía un cadáver, pero su orgullo le impedía asimilar que la misma chica que debía suplicarle de rodillas estuviera, de hecho, a años luz de ella.
—¡Incluso si Roxana es realmente "Estrella", eso no le da derecho a apropiarse de mi composición! —gritó en un último intento desesperado—. "Estrella" es casi un mito, casi nadie la ha visto. ¡No hay forma de probar al cien por ciento que no sea una impostora!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA