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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 319

Ricardo finalmente se dio cuenta de lo que había dejado escapar y fulminó a su esposa con una mirada cargada de furia.

—¡Este es el resultado de tu maldito favoritismo! Si no hubieras sido tan abusiva con ella, ¡no estaría atacando a Alcira con tanta saña!

Elena seguía convencida de no haber hecho nada malo. Después de todo, Roxana no llevaba su sangre, ¿por qué habría de tratarla con amor genuino?

Pero sabía que no podía decir eso en voz alta, así que tragó saliva y optó por rogarle.

Ricardo se acomodó el saco y se levantó de su asiento.

—Roxana, seguimos siendo familia. Además, ya ves que Alcira se ha dado cuenta de que hubo un malentendido. No hay necesidad de forzarla a tocar ahora, ¿verdad? Tu hermana no sabía lo increíblemente talentosa que eres. Sus dudas surgieron por miedo a que cometieras un error y quisieras presumir sin bases. En el fondo, solo se preocupaba por ti. Pero ahora que ya has demostrado quién eres, creo que es momento de darle una salida digna.

Alcira, que estaba completamente desmoronada, escuchó las palabras de rescate de su padre y empezó a sollozar en voz baja.

—Es cierto, hermana. Jamás quise manchar tu nombre. Te quiero demasiado, solo temía que tomaras el camino equivocado. Por eso dije esas cosas.

Padre e hija actuaban sin el menor asomo de vergüenza, sin darse cuenta de lo patéticos que lucían.

Antes de que Roxana pudiera responder, la indignación del público estalló.

—Director Maldonado, es cierto que "Estrella" creció bajo su techo, pero por lo que acabamos de presenciar, no parece que ustedes la hayan tratado muy bien.

—¡Ni que lo digas! La señorita Alcira se la pasó asegurando que "Estrella" no sabía nada de música y que era una pésima estudiante. Es obvio que ustedes jamás fomentaron su talento ni la apoyaron. En cambio, se dedicaron a hacerla sentir menos.

—Los Maldonado siempre presumen de ser una familia ilustre en Puerto Esperanza, ¡pero resultaron ser un montón de escorias hipócritas y egoístas!

—Primero intentaron destruir su reputación insinuando cosas sucias sobre ella, ¡y ahora tienen el descaro de decir que todo era "por preocupación"! Director Maldonado, debería cerrar su empresa y abrir una escuela de manipulación. ¡Qué buen nivel de manipulación psicológica tiene usted!

Las burlas y los abucheos hicieron que el rostro de Ricardo cambiara de rojo a blanco.

Era un hombre que vivía para las apariencias, y ser humillado de esa forma frente a tantas figuras importantes lo llenó de ira.

Pero no podía hacer nada.

¡Él era el padre adoptivo de Roxana, al fin y al cabo! ¡Que el joven Darío de la familia Soler le hablara de esa forma era un insulto imperdonable!

¡No estaba mostrando el menor respeto por él!

Pero sabía que detrás del joven estaba el imperio de los Soler, y no podía darse el lujo de ofenderlos. Se vio forzado a guardar silencio.

Sonia aprovechó el impulso y continuó:

—El joven Darío tiene toda la razón. Y esto ya no es solo un asunto interno de la competencia. He ordenado que se recojan todas las pruebas y procederemos formalmente con una demanda legal.

Miró a Ricardo con un brillo peligroso en los ojos.

—Director Maldonado, le sugiero que contrate a un buen equipo de abogados lo antes posible. Porque la simple multa por violar los derechos de autor de "Estrella" será suficiente para llevar a su empresa directo a la quiebra.

—¡¿Qué?! —exclamó Ricardo—. ¡Solo era una partitura desechada! ¡¿Cómo podría llevarnos a la quiebra?! Les advierto, no crean que pueden amenazarnos así. ¡Iremos a juicio si es necesario! ¡No les tengo miedo!

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