Saber que el Doctor Lorenzo, conocido en el país como el mismísimo Gran Maestro Lorenzo, se humillaba para pedirle asesoría a su hija, era algo difícil de procesar.
Los Sandoval también estaban atónitos.
Como las parejas de ambas familias eran viejos amigos, aprovecharon el momento para conversar.
Roxana notó que Darío estaba un poco pálido. Supuso que su herida se había abierto nuevamente, así que se ofreció a curarlo.
Sin embargo, apenas regresaron a la sala de curaciones, Julián la llamó.
—Doctor Silva, por favor, encárgate de curar a mi hermano, debo atender esto.
Thiago asintió de inmediato y llevó a Darío hacia adentro.
—Jefa.
Apenas Roxana contestó, Julián habló con urgencia.
—Acabo de enterarme de lo que te pasó. ¿Cómo estás? ¿Te lastimaron? ¿Ese inútil de Sexto te protegió bien?
—Estoy bien, Sexto lo hizo muy bien. No te preocupes. ¿Tienes alguna pista sobre lo que te pedí investigar?
Julián se sintió aliviado al notar que sonaba igual que siempre.
—Sí. Ambos son criminales internacionales. La mujer usa el alias Siete y el hombre es Alonso. Operan principalmente en el extranjero.
—Sin embargo, no he podido averiguar a qué organización pertenecen. Hacen pareja y han sido responsables de varios asesinatos mafiosos en otro país, pero cualquier rastro anterior a eso ha sido borrado.
Roxana ya sospechaba que no eran simples matones, pero no esperaba que fuera tan difícil rastrearlos.
Había desarrollado una amplia red de informantes por todo el país mientras buscaba pistas sobre el orfanato.
Y, aun así, estos dos eran casi fantasmas.
—Si su identidad es tan hermética, significa que quien los respalda es sumamente poderoso. Sigue buscando sin levantar sospechas, y averigua si tienen vínculos con la Región de los Tres Oros.
Parecía obra de Luisa, pero Roxana sabía que había más gente detrás.
O bien la familia Sarmiento contactó a Luisa, o lo hicieron a través de los Maldonado.
Fuera como fuera, ¡ninguno de los tres se iba a salvar!
—Publica un comunicado oficial esta misma noche en nombre de M&R Global. Anuncia la cancelación definitiva e indefinida de cualquier relación comercial con el Grupo Maldonado. De paso, envíales una clara advertencia a las familias Mota y Sarmiento.
Antes pensaba que podía jugar con los Maldonado poco a poco, pero ahora había perdido la paciencia.
¿Acaso Ricardo Maldonado no buscaba ayuda de los Sarmiento y los Mota para salvarse?
Entonces ella hundiría ese pequeño barco de favores y los obligaría a despedazarse entre ellos.
Con suerte, eso sacaría a la luz aún más ratas.

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