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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 492

—Para mí que no fueron los nervios, sino que tenías otros planes. No es la primera vez que participas en un concurso, por muy nerviosa que estuvieras, no es para tanto como para no poder subir al escenario.

Las palabras de Gisela hicieron que Brenda empalideciera aún más, pero a Gisela no le importó y continuó su ataque.

—Como diseñadora, si no puedes soportar este nivel de presión, te aconsejo que mejor te dediques a otra cosa. Porque el concurso de Maison Milán es solo uno pequeño; en el futuro habrá muchas competencias internacionales y la presión será algo que ni siquiera puedes imaginar.

Brenda se negaba a admitir que no sabía lidiar con el estrés, pero no encontraba argumentos sólidos para defenderse.

Al segundo siguiente, Gisela clavó su mirada en Roxana Soler, que seguía en el escenario. Impulsada por sus prejuicios, la miró con hostilidad.

—Dices que eres la creadora M, ¿tienes pruebas? Por lo que sé, M vive en el extranjero la mayor parte del año, mientras que tú te la pasabas en Puerto Esperanza. ¿Cómo vas a demostrar que eres M?

Paula Rossi sabía que Gisela era la consentida de la familia Rivera, pero no iba a tolerar que hablara así de Roxana.

—Señorita Rivera, ¿qué clase de comentario es ese? ¿Acaso cree que no reconozco a mi propia jefa?

—¡Quién sabe! —respondió Gisela con una sonrisa despectiva—. Después de todo, los Rossi tienen muy buena relación con la familia Durán. Brenda insistía en que tenía que ganar el primer lugar; si ustedes hicieron trampa por debajo de la mesa y usaron a otra persona como escudo, nadie se enteraría.

Paula se indignó y estaba a punto de replicar cuando Roxana le puso una mano en el hombro para detenerla.

—Señorita Rivera, ¿acaso sufre de paranoia persecutoria?

—¡Qué dijiste! —Gisela, que nunca había sido insultada de esa manera, se mordió el labio, furiosa.

—Si no es así, ¿cómo se les ocurren teorías tan descabelladas? Hoy es el concurso de diseño de Maison Milán. Si instalamos cámaras de seguridad dentro del evento, ¿de verdad cree que no pusimos afuera?

El rostro de Gisela se congeló al instante.

Yara abrió los ojos, aterrada. Antes, como no estaba segura de dónde estaban las cámaras, había buscado a propósito un rincón muy apartado para dañar la pieza de Brenda.

«¿Me habrán grabado?», pensó, sudando frío.

Al ver que Gisela se había quedado sin palabras, Roxana miró fríamente a Yara y continuó:

—Dado que Maison Milán siempre se ha caracterizado por la autenticidad, las joyas que se exhiben en la tienda son reales. Considerando su enorme valor, hemos cubierto todo el lugar con un sistema de vigilancia. Cualquier persona que entre en un radio de diez metros queda grabada.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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