Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 620

—Será mejor que devuelvas el dinero. Después de todo somos familia, no vale la pena terminar mal.

Acorralado por las exigencias de sus propios familiares, Cristián ya no tuvo tiempo de prestarle atención a Roxana.

Antes de ser arrastrado por la turba de parientes enojados, volteó buscando la ayuda de la chica.

Sin embargo, lo que vio fue a un grupo de guardaespaldas vestidos de negro formando una fila impecable.

Escudando firmemente a Valeriano y a Roxana.

En ese instante, Cristián se dio cuenta por primera vez de que, quizá, realmente había perdido a Roxana para siempre.

Detrás de la barrera de guardaespaldas, Valeriano mantenía una expresión severa, con la mirada fija en Roxana.

Aunque él ya sabía que hubo un pasado entre ella y Cristián, pensar que una basura como ese tipo había sido reconocido públicamente por ella.

Mientras que él seguía sin un título oficial...

Por mucho que no quisiera admitirlo, sentía punzadas de celos.

La tensión e impaciencia que emanaba del hombre eran tan evidentes que Roxana no pudo ignorarlo.

Pensando que Cristián lo había hecho enfadar, intentó tranquilizarlo:

—No le hagas caso. Gente como él está acostumbrada a que el mundo gire a su alrededor. No pasa nada, la vida misma se encargará de darle su merecido muy pronto.

Al escucharla despreciar así a Cristián, la frustración en el pecho de Valeriano se disipó.

Aunque todavía quedaba una chispa de inquietud.

Se inclinó ligeramente y escondió el rostro en el hueco del cuello de ella.

Ese lugar estaba impregnado de su aroma.

Cálido y reconfortante.

Roxana, poco acostumbrada a que él buscara consuelo como si fuera un cachorro, sintió cómo cada músculo de su cuerpo se tensaba.

Pero entonces, lo escuchó murmurar con su voz profunda y magnética:

—Roxana... en cuanto regresemos a Veridia, ¿puedo decirle a todo el mundo que eres mi prometida?

Roxana no era de las que se derretían por una voz bonita, pero en ese instante, su corazón dio un vuelco incontrolable.

—Por supuesto que sí.

A ella le gustaba hacer las cosas de frente, ya fuera en los negocios o en el amor.

Nunca le había gustado ocultarse.

Complacido con su respuesta, la sonrisa de Valeriano se extendió hasta sus ojos.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA