Mónica frunció levemente el ceño al escuchar eso. ¿Sus abuelos creían que ella era inferior a Roxana?
A un lado, Yara se sentía bastante incómoda al escucharlos alabar a Roxana y a Mónica. Incluso le resultaba humillante.
Aceptaba que Roxana era increíble, pero jamás admitiría que Mónica fuera mejor que ella. En su momento, cuando ella ganó el primer lugar nacional tocando la Cítara Fénix, Mónica no había logrado nada similar. Si se trataba de profesionalismo en su respectivo campo, Yara estaba segura de ser superior.
Sin embargo, mientras los padres de Mónica hablaban por ella, sus propios padres adoptivos no decían nada. Era como si hubieran aceptado que todos eran mejores que ella, dejándola como un simple escalón para los demás.
Mateo no solía ser muy observador, pero como estaba cerca de Yara, notó la decepción que casi desbordaba de sus ojos y comprendió que ella también necesitaba validación.
—Mamá, ya que mi hermana se va a trasladar a estudiar aquí en Veridia, sería bueno que Yara también lo hiciera. Si están en la misma universidad, podrán cuidarse mutuamente.
Fue entonces cuando Marina recordó que no le había preguntado a Yara.
—Yara, mi niña, ¿hay alguna universidad a la que quieras ir? Si es así, me encargaré de arreglarlo todo.
Mónica y Yara nunca se habían llevado bien desde pequeñas. Ambas eran hijas únicas en sus respectivas familias y habían crecido rodeadas de mimos, por lo que siempre competían.
Al enterarse de que Yara también se trasladaría, Mónica sonrió de inmediato.
—Yara podría intentar entrar a nuestra universidad. El departamento de artes de la UQ es el mejor de todo Veridia. Si logra entrar, seguramente será la estrella de la facultad.
Yara casi se infarta del coraje al escucharla.
Era cierto que la Universidad de Quetzal (UQ) era famosa, pero ella había renunciado a esa institución para irse a la Universidad del Sur solo para acercarse a don Abelardo. Si ahora regresaba, todos se burlarían de ella. ¡Por nada del mundo iría allí!
Sin embargo, a Marina le pareció una excelente idea y miró a Roxana.

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