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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 846

Esa defensa hizo que la mirada de Yara se ensombreciera de golpe.

Apretó los puños bajo las sábanas, pero mantuvo su expresión de vulnerabilidad.

—Lo sé, mamá. No dudo de ella. Roxana es tan inteligente, su conocimiento médico es increíble. Es capaz de ayudar a mi tío y proteger a mis abuelos. En cambio, yo soy una inútil... Solo logro decepcionarlos a ti y a papá cada vez más.

Las lágrimas volvieron a brotar de sus ojos.

Marina rápidamente sacó un pañuelo para secarle el rostro.

—¡No digas esas cosas! Las dos son hijas brillantes a mis ojos. Ya no llores, recuerda que tu tío dijo que la herida no puede mojarse.

Yara reprimió sus sollozos.

—Está bien. Tienes que ir a cuidar de mis abuelos, no quiero ser una carga.

Con esa mirada llorosa, lucía absolutamente lamentable.

Marina suspiró, con el corazón encogido de pena.

Roxana sabía perfectamente que todo era un teatro de Yara para ganar lástima y regresar a la mansión Soler.

—¿No decías que tenías heridas en el cuerpo? ¿Quieres que las revise ahora?

Yara le lanzó una mirada venenosa, pero asintió débilmente.

—Están en la espalda. Como no puedo verlas, te lo agradezco.

Roxana asintió y miró a Marina.

—Mamá, ¿nos das un momento? Yo me encargo.

Marina asintió y salió, cerrando la puerta detrás de sí.

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