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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 33

Aquello se sintió como un balde de agua helada sobre ella.

Josefina se quedó congelada unos instantes, hasta que por fin reaccionó y empezó a forcejear con todas sus ganas.

—¡Lárgate, quítate de encima!

¡Incluso borracho no se le olvidaba que tenía que cuidar a Alberto y seguir viendo a Magdalena!

¿Entonces con qué descaro hablaba de amor?

¿Acaso se lo merecía?

¡En verdad estaba ensuciando esa palabra!

La reacción de Josefina fue brusca. Entre los empujones, la espalda de Benjamín rozó contra la pared, provocándole un ardor insoportable de inmediato.

—¡Agh!

Soltó un quejido ahogado y cayó de sentón en el suelo.

Josefina se puso de pie, respirando agitadamente mientras lo observaba. —¡Eres un desgraciado!

Benjamín la miró con los ojos todavía algo rojos. —Jose, me duele la espalda.

—¡Pues que te duela!

Josefina le tiró una patada leve. Estaba tan indignada que tenía muy mala cara y no podía dejar de temblar del puro coraje.

Se acercó a la entrada; al ver que la puerta ya estaba sin seguro, salió de ahí de inmediato.

El viento la golpeó de lleno, helándole hasta los huesos.

Pero no volteó ni una sola vez para mirar al hombre tirado en el suelo.

Cuando llegó a su departamento, se metió directo a bañar. Apenas salió del baño, su celular empezó a sonar.

Lo revisó y vio que era una llamada de Andrés.

Rechazó la llamada de inmediato, apagó el teléfono, ¡se tapó hasta la cabeza y se dispuso a dormir!

Ahora mismo, lo único que necesitaba era descansar bien; después se encargaría de arreglar lo del divorcio.

¡Si él se negaba, entonces iría a hablar directamente con Helena!

Además, sus papás de él ya casi regresaban. Esa separación se iba a llevar a cabo, costara lo que costara.

Capítulo 33 1

Capítulo 33 2

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