Jimena negó con la cabeza, llorando amargamente.
—¡No quiero terminar con él! No me importa la mansión, yo solo quiero estar a su lado.
—¿Y serás capaz de convencer a tus papás de eso?
—Yo...
—¿O será que dices que no te importa la casa, pero en el fondo también la deseas?
Jimena quiso defenderse y decir que el dinero no le importaba, pero las palabras de sus padres antes de salir de casa resonaron en su mente.
"La hermana de Leandro es la señora de la familia Crespo. Una casa de lujo para ella es como quitarle un pelo a un gato. ¡Si de verdad quiere a su hermano, que suelte el dinero! Tú ve, siéntate con ella y ponte a llorar. Llora por todo lo que te diga, vas a ver que con unas buenas lágrimas nos saca de pobres."
Al recordar eso, Jimena rompió a llorar con más fuerza.
—Al final del día, esto es un asunto entre Leandro y tú. Tienes que arreglarlo con él. Lo que él decida, yo lo voy a apoyar.
—¿Podrías dejar de llorar un segundo? Las lágrimas no van a arreglar el problema.
Por más que Isabella intentó razonar con ella, Jimena seguía chillando sin parar. A Isabella se le acabó la paciencia.
—¿No es la casa lo que tanto quieres? ¡Si Leandro me dice que sí, yo misma se las compro mañana!
—¿De... de verdad? —Jimena cortó el llanto en seco y miró a Isabella con los ojos abiertos de par en par, llenos de avaricia.
—Yo siempre cumplo mi palabra. Pero la condición es que Leandro esté de acuerdo. Él es muy orgulloso y detesta depender de mí. Eres su novia, deberías conocerlo mejor que nadie. Ve y convéncelo; si él me da luz verde, la casa es suya.
Jimena se secó las lágrimas con prisa, casi sonriendo.
—Ahorita mismo voy a buscarlo. Estoy segura de que va a decir que sí.
Se despidió a toda prisa y salió corriendo. Al verla desaparecer por la puerta, Isabella soltó un largo suspiro. Conocía a Leandro como a la palma de su mano. En el segundo en que Jimena le mencionara la bendita casa, él la cortaría para siempre.
Y no se equivocó. Poco rato después, Jimena la llamó por teléfono, llorando desconsolada otra vez.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...