Isabella se quedó en Luminosa durante seis días. Una vez que Leandro fue trasladado de terapia intensiva a una habitación normal y estuvo fuera de peligro, ella regresó a Nublario.
Por supuesto, alguien debía quedarse a cuidarlo, así que Helena se quedó con él.
Al volver a Nublario, Isabella decidió ir directo al Edificio Crespo.
Llegó al área de oficinas en el piso veintiséis. Apenas salió del ascensor, se encontró con Hernán.
—Señora, el señor Crespo sigue en junta. ¿Desea esperarlo en su oficina o en la sala de descanso?
Hernán llevaba una enorme pila de documentos en los brazos, evidentemente muy ocupado.
—No te preocupes por mí, ve a hacer lo tuyo.
Hernán no se anduvo con rodeos y se apresuró hacia la sala de juntas con los papeles.
La mayoría en la oficina la conocía, pues ya había ido varias veces; con solo preguntar un poco, todos sabían quién era. Al principio pensó en quedarse en la sala de descanso, pero había tanto movimiento y cada persona que pasaba se detenía a saludarla con tanta reverencia, que le resultó abrumador. Así que se levantó y caminó hacia la oficina principal.
—¡Oye! Esta es el área de oficinas, personas ajenas no pueden entrar así como así.
Isabella acababa de llegar a la puerta de la oficina cuando una mujer con un traje sastre rosa claro la detuvo.
Isabella se giró y primero miró el gafete en el pecho de la mujer; era del departamento de secretariado.
—Por supuesto que sé que esta es un área de oficinas y que los extraños no pueden entrar. Pero si ya estoy aquí y nadie me ha detenido, ¿quién crees que soy?
La mujer la escrutó de arriba abajo.
—Oh, ¿eres la nueva asistente que entró hoy?
—¿Eh?
—Con razón no te reconocí.
Isabella sonrió sin mostrar los dientes; seguramente esta mujer era la que acababa de entrar, por eso no la conocía.
—No sé quién te está capacitando ni por qué no te han dado trabajo, dejándote deambular por aquí. Mira, haz algo útil: baja a comprar café y llévalo a la sala de juntas.
La mujer se dio la vuelta dispuesta a irse tras dar la orden.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...