Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1232

Isabella le pidió al personal de seguridad que ubicara un ángulo donde se viera bien el rostro de la jovencita, tomó una foto de la pantalla y se la envió a Sabrina.

—Esa es la hija de Zacarías, la vi en una ocasión.

¿La hija del chófer?

Isabella reflexionó un segundo y luego le pidió a Sabrina que le pasara la dirección del pueblo natal de Zacarías.

Sabrina tardó un buen rato en enviársela, seguramente porque tuvo que buscar en los registros.

—Por el momento, esta es la única pista que tenemos. Creo que deberíamos ir al pueblo de Zacarías. Aunque Martina no esté allí, tal vez podamos averiguar algo si interrogamos a ese hombre.

Tomando en cuenta el delicado estado de salud de Martina, no podían perder ni un segundo. Los tres se pusieron en marcha de inmediato.

Romeo iba sentado en la parte trasera, con el rostro inexpresivo, como si todavía estuviera en estado de shock.

Isabella se comunicó con Floriana y le pidió que, en vez de regresar a Nublario, se dirigieran directamente al pueblo de Zacarías.

—¿A Martina le pasó algo malo? —Floriana presentía que Isabella le estaba ocultando algo.

Isabella conocía muy bien el temperamento explosivo de Víctor, así que optó por evadir la pregunta.

—Se los explicaré todo cuando nos reunamos.

El pueblo de Zacarías estaba oculto en las montañas, y el camino de acceso era demasiado peligroso para recorrerlo en la oscuridad. Por precaución, decidieron estacionar en un área despejada y esperar a que amaneciera para continuar. Poco después, Floriana y Víctor también llegaron al lugar.

—¡Díganme de una vez, ¿qué demonios le pasó a Martina?! —inquirió Víctor, perdiendo los estribos por la angustia.

Antes de que alguien pudiera responderle, su mirada se fijó en Romeo.

—¿Y qué carajos hace este aquí?

—¿Para qué demonios lo trajeron?

—¿Acaso se les olvidó cómo trató a Martina? ¿Qué necesidad había de buscarlo a él?

Víctor era como un barril de pólvora a punto de estallar. Jairo le dio una palmada en el hombro y se lo llevó a un lado para hablar a solas.

A Víctor le repugnaba siquiera mirar a Romeo, así que no opuso resistencia y siguió a Jairo.

Floriana se sentó junto a Isabella.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido