Renata se quedó pasmada en la puerta de la cocina un buen rato antes de reaccionar. _¿Qué mosca le picó?_
Bueno, no importaba, mientras accediera a ayudarla con el guion.
Por fuera, la cabaña parecía rústica y vieja, pero por dentro tenía un diseño elegante y minimalista. Grandes ventanales, una chimenea moderna y alfombras suaves.
Por la ventana se veía un prado verde que se extendía hasta un río de aguas rápidas que brillaba como la plata, y más allá, las montañas imponentes.
Era un paisaje hermoso, sin un alma a la vista. Un verdadero paraíso.
Renata miró la habitación impecable, luego se miró a sí misma llena de mugre y no se atrevió a sentarse en los sillones, así que salió a sentarse en el pasto.
Sacó las partes del guion que necesitaba que Fabrizio revisara y, temiendo que le parecieran desordenadas, las volvió a organizar para que quedaran perfectas.
Para cuando terminó, ya eran las tres de la tarde, y Fabrizio llevaba dos horas metido en la cocina.
Renata empezó a desesperarse. Él tendría que comer, luego limpiar, y para entonces ya sería de noche. Ella tenía que bajar la montaña.
Justo cuando la ansiedad la carcomía, pero no se atrevía a apresurarlo, escuchó un golpe en el cristal a sus espaldas.
Se volteó y vio a Fabrizio frente a la ventana, sosteniendo un plato con un capeleti, mirándola con impaciencia. Al ver que no reaccionaba, le hizo señas para que entrara.
¿Quería que entrara?
Renata se levantó de un salto y entró a prisa.
—Señor Carrillo, yo...
—Pruébalo.
—¿Eh?
No era su culpa quedarse en blanco tantas veces, es que Fabrizio hablaba sin dar ningún contexto.
Antes de que él se enojara, Renata tomó el tenedor rápidamente y probó la pasta.
Mmm... estaba hirviendo.
Casi lo escupe, pero al ver la mirada gélida de Fabrizio, se aguantó. Cuando se enfrió un poco, lo saboreó bien.
—Está delicioso —respondió brevemente, temiendo aburrirlo.
—¿Solo eso? —frunció el ceño.
Renata lo pensó un momento.


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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...