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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1308

—En realidad...

—No dejo que otras mujeres coman en mi casa, y mucho menos mi comida.

—¿Por qué?

No pudo evitar preguntar. No era porque quisiera su comida, era pura curiosidad.

No acercarse a las mujeres, no dejarlas comer ahí... ¿Qué le habían hecho?

A Fabrizio no le hizo gracia la pregunta tan personal, pero tras unos segundos, respondió:

—Porque tengo a alguien que amo, y le seré leal.

Renata asintió. Era una excusa, pero a la vez no.

Al fin y al cabo, su relación con él era estrictamente laboral, nada romántica, así que el tema de la «lealtad» ni siquiera venía al caso.

—Usted es tan increíble, seguro que la persona que ama también lo ama a usted.

—¿De verdad lo crees? —Sus ojos brillaron de repente.

—C-claro.

Renata lo dijo por cortesía, no tenía forma de saber la verdad.

Pero esas simples palabras parecieron darle muchísima confianza a Fabrizio. Fue como si el sol lo iluminara de pronto, volviéndose más cálido.

—Veo que investigaste mucho para escribir esto. No hay errores graves. Después de todo, la humanidad recién empieza a explorar el espacio, muchas cosas son solo teoría, y sin práctica, siempre habrá margen de error.

Fabrizio leyó rápidamente los documentos y marcó en rojo las correcciones.

—Empecemos por esta parte...

Renata escuchaba con extrema atención, tomando notas e intentando comprender todo. Pero era difícil.

Usaba términos académicos que ella en su vida había escuchado.

Recordó la advertencia del guía de no hacerle preguntas, pero no podía evitarlo si no entendía. Así que, armándose de valor, lo interrumpió.

Como esperaba, la expresión de Fabrizio se oscureció.

—Así que todo lo que dije, ¿no entendiste nada?

—¿Podría explicarlo de una manera más sencilla?

—¿No estoy siendo lo suficientemente claro?

—¿Un poco más coloquial?

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