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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1356

—¿Tentada a qué?

—A divorciarme de Sandro y estar con él.

—¿Entonces por qué no lo hiciste?

—Soy mucho mayor que él. Si a su edad no podía distinguir entre el amor y la gratitud, ¿acaso yo tampoco podía hacerlo? No podía darle alas, eso solo le habría arruinado la vida.

Renata soltó un suspiro. Al final, Gloria había hecho todo esto por Fabrizio.

Siempre tuvo la mente clara. Sabía perfectamente que Fabrizio no la amaba de verdad; él solo era un chico al que le había faltado amor maternal, y confundió su dependencia hacia ella, como si fuera una figura materna, con amor romántico.

—Luego tuve a mi hija. Sandro pareció arrepentirse de verdad y, por un tiempo, nos trató de maravilla, hasta que... cayó en las garras del juego.

Gloria negó con la cabeza.

—Cómo no me di cuenta de que, una vez que alguien se vuelve adicto al juego, ya no tiene salvación. Le pedí el divorcio y me golpeó. Pero yo ya había tomado una decisión, incluso empacqué mis cosas y me fui con mi hija.

Resulta que Gloria sí había tenido la determinación de dejarlo alguna vez.

—¿Y luego qué pasó? —preguntó Renata, intrigada por saber cómo es que seguía atrapada en ese infierno tantos años después.

—Renté un cuartito. Fabrizio se enteró rápidamente y esa misma noche fue a verme. Yo estaba destrozada, le propuse beber algo, y él, por acompañarme, aceptó.

—Terminó borracho. Y yo... yo quería escapar de las garras de Sandro tan desesperadamente. Quería una vida tranquila y cómoda, y sabía que Fabrizio podía dármela. Dejé que la ambición me cegara. Aprovechando que estaba inconsciente, lo acosté en la cama, nos quité la ropa y me pegué a su cuerpo, piel con piel...

Al escuchar esto, Renata no pudo evitar llevarse una mano a la boca, horrorizada.

¿Entonces ellos...?

—En realidad, no pasó nada.

—¿Eh?

Capítulo 1356 1

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