Por el tono de Lola, a Víctor le había pasado algo, seguro.
Jairo tenía que regresar de inmediato a Nublario, pero Helena seguía dormida por la borrachera. Isabella no se quedaba tranquila dejándola sola, así que decidió no irse con Jairo.
—De lo de Sebastián, ya dejé el mensaje. No se va a atrever a tocarte otra vez, pero… —Jairo miró a Isabella, toda acurrucada en su pecho en ese momento, aunque afuera era capaz de enfrentarse a cualquiera—. Pero tú tampoco te pases. Sebastián al final es el director ejecutivo de Tecnología Pionera. Hasta yo, cuando lo veo, le guardo cierto respeto.
Isabella asintió. Solo se iba a quedar con Helena; no iba a volver a chocar de frente con Sebastián.
Aunque, dicho eso, le pescó la palabra a Jairo.
—¿“Cierto” respeto nada más?
Jairo se rió.
—Pues respeto es respeto.
A Isabella se le iluminó la mirada.
—Entonces ya entendí: le voy a dar tantita cortesía… y un montón de cero paciencia.
A Jairo le encantaba lo desafiante que era Isabella, como una flor que abre con todo bajo el sol. Desde que la conoció, lo único que quiso fue proteger esa intensidad.
Por eso, cuando ella habló de divorcio, cuando dijo que estar con él le dolía demasiado, él tenía mil maneras de retenerla… pero no pudo. No se atrevió a apagarle ese fuego. Si lejos de él ella podía seguir siendo así de viva, él prefería quedarse con el dolor y dejarla libre.
Jairo la abrazó más fuerte, apoyó la frente en la de ella y la besó.
—¿Sabes que todavía te guardo rencor?
A Isabella se le apretó el pecho.
—¿Por eso hace rato me lastimaste a propósito?
—¿Te dolió?
—Si todavía no se te pasa… ¿lo hacemos otra vez?
Jairo resopló.
—Tú sabes que me tengo que ir ya.
—Entonces, ¿por qué dices que me guardas rencor? ¿Ya te “serviste” y ahora no quieres hacerte responsable o qué?
—Dije que te guardo rencor, pero también te estoy dando una oportunidad. Esta vez regresas conmigo… y si te vuelves a ir… hm.
—¿Qué?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...