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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1204

Al escuchar el tono cargado de violencia de Federico Núñez, Moisés alejó el celular de su oreja por instinto.

En realidad, solo estaba bromeando.

Federico y Regina Serrano ya habían terminado.

Además, Federico ya estaba casado, así que no debería estar pensando tanto en Regina.

Sin embargo, la actitud actual de Federico dejó a Moisés un tanto desconcertado.

—No me digas, Federico, que por Regina todavía...

Mientras Moisés hablaba, Elian le dio un codazo.

—No digas tonterías. Jimena va a estar cerca de Federico en un momento, si te escucha lo va a malinterpretar.

Moisés murmuró:

—Jimena y Federico duermen en habitaciones separadas, ¿cómo va a escuchar?

—Federico, ¿verdad?

Para asegurarse de que Jimena Calvo no estuviera oyendo, Moisés le preguntó directamente a Federico.

El rostro de Federico se oscureció al instante.

—Lárgate.

Al recibir esa respuesta, Moisés confirmó sus sospechas y le dijo riendo a Elian:

—¿Ves? Te dije que no la convencería tan rápido. Seguro se muere de ganas, pero nomás mira y no toca. Ha de estar desesperado.

Federico, al sentir que Moisés había dado en el clavo, se enfureció.

—Moisés, estás buscando que te mate.

Moisés soltó una risa burlona y dijo:

—Federico, tranquilo, ¿no aguantas una broma?

Federico apretó la mandíbula, intentando contener su ira.

Elian intervino desde el otro lado:

—Ya basta, Federico ya está bastante molesto durmiendo solo, ¿para qué lo provocas? Si viene ahorita a partirte la cara, yo no te voy a defender.

Moisés se rio de nuevo.

—Si Federico quiere salir, tendrá que pedirle permiso a Jimena, ¿no?

Federico guardó silencio.

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