Jimena captó a la perfección la preocupación en la mirada de su asistente. Dejó de mirar por la ventana, respiró profundo y, con un destello de firmeza en los ojos, le dijo:
—Incluso sin la protección de un padre, seré más que capaz de darle un buen futuro a este bebé.
Violeta no tardó en darle la razón.
—Así es. ¡Nosotras no necesitamos a ningún hombre para salir adelante y cuidar de todo!
Jimena bajó la mirada, ocultando su tristeza, y le indicó:
—Cómprame un boleto de avión para regresar a San Miguel Antiguo este lunes.
Violeta asintió de inmediato.
—Claro que sí. ¿Eso significa que nos mudamos de vuelta a San Miguel Antiguo?
Jimena negó con la cabeza.
—No volveremos del todo hasta que la sucursal de Colonia Sur Verde empiece a dar buenos resultados. Solo iré a San Miguel Antiguo para hacerme mis revisiones médicas.
Con la situación actual, era seguro que había un montón de gente vigilándola en Santa Brisa, y no estaba dispuesta a dejar que los paparazis documentaran cada paso de su embarazo.
Violeta asintió, entendiendo sus motivos. Al llegar al edificio de la sucursal, Jimena se bajó y se dirigió a la entrada. Mientras pasaba por la recepción, la encargada salió a su encuentro para avisarle.
—Señorita Calvo, hay una mujer de apellido Espino que la está buscando.
Al escuchar el nombre, Jimena desvió la mirada hacia la sala de espera. Efectivamente, ahí estaba Rosalía Espino, sentada en un sillón, dándole un sorbo a un vaso con agua.
En cuanto vio entrar a Jimena, dejó su bebida sobre la mesa, se puso de pie con una sonrisa a medias y la saludó con falsa cortesía.
—Jimena, ¡cuánto tiempo sin vernos!
Violeta acababa de entrar tras estacionar el coche y se topó con la escena. Poniéndose en alerta máxima de inmediato, se acercó a Jimena para advertirle.
—Señorita Calvo, adelante a su oficina. Yo me encargo de correrla.
Jimena levantó la mano para detenerla y le contestó con tranquilidad:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...