Luego, Sandra se dirigió a Cecilia.
—Y ella es Evelynn, una amiga mía.
Como Sandra no estaba del todo segura de qué tipo de relación tenían Esmeralda y David actualmente, prefirió presentarla solo por su nombre.
Cecilia le dedicó una sonrisa a Esmeralda.
—Hola, señorita Evelynn, un gusto.
—Igualmente, hola —respondió Esmeralda.
Ambas fingieron no conocerse por un acuerdo silencioso.
La chica que acompañaba a Cecilia era heredera de una gran empresa y se llamaba Noelia Lozano. Poco después llegaron otras dos amigas del mismo círculo social de Sandra.
No las habían visto antes en la fiesta de Iris, por lo que seguramente eran amistades exclusivas de Sandra y no tenían relación con los Mondragón.
Las mujeres bebían sus tragos y platicaban animadamente.
Varias de las invitadas que no sabían nada sobre Esmeralda sentían mucha curiosidad por saber quién era.
Al fin y al cabo, en ese círculo social lo que más importaba era el linaje. Si el respaldo de la familia de origen o de la familia del esposo era lo suficientemente poderoso, uno ganaba voz, voto y respeto entre ellos.
Como Sandra era la anfitriona, no podía quedarse platicando todo el tiempo. En ese momento se había dirigido a la cava para revisar unos vinos que acababan de llegar importados por avión.
—Nunca antes habíamos visto a la señorita Evelynn. ¿A qué se dedica su familia? —preguntó Noelia de repente.
Esmeralda contestó con total naturalidad:
—Mis papás son personas normales. No tienen negocios y ya están jubilados.
Esa respuesta tomó por sorpresa a las demás. Por su tono de voz, no parecía estar ocultando nada a propósito. Considerando que allí estaban las familias de más renombre de San Pedro, era imposible que tuviera un nivel social tan alto como para mantenerlo en secreto.
Siendo una persona tan común y corriente, el único motivo por el cual podría relacionarse con Sandra era a través de un hombre. Con esa belleza y ese porte, sin duda tenía el atractivo físico necesario para cazar a algún rico heredero.
Sin embargo, ascender de esa forma, valiédose solo de su cara bonita y sus artimañas en lugar de provenir de una familia bien acomodada, era algo sumamente despreciable para esa élite.
Las demás también la ignoraron y prefirieron seguir la conversación con Emilia.
Emilia, siendo la esposa de Marcelo y una de las nueras principales de la influyente familia Montes, naturalmente recibía toda la atención y los halagos.
Y Emilia no solo era una mujer que se quedaba en casa a cuidar a los hijos. Dentro del círculo de esposas jóvenes, era considerada alguien sumamente inteligente y capaz, el pilar perfecto para apoyar la carrera de su marido.
Además, había sido elegida con pinzas por su familia política y gozaba del profundo cariño y respeto de todos.
Tenía buena cuna, gran capacidad, y además había dado a luz a un par de gemelos varones.
Era el estándar de nuera que cualquier suegra de la alta sociedad mataría por tener.
Esmeralda se quedó sentada a un lado, tomando su café en silencio, sin verse afectada en lo más mínimo por el desplante ni sintiéndose excluida.
Emilia le lanzó una mirada rápida a Esmeralda.
Desde que David llevó a Esmeralda a la cena familiar de los Montes, había quedado clarísimo que ya la reconocía abiertamente como su esposa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...