Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1210

"Bip, bip…"

"Bip, bip, bip…"

"Bip, bip, bip, bip…"

Aldana estaba durmiendo plácidamente abrazada a su madre, cuando las notificaciones de mensajes comenzaron a sonar sin parar.

¿Quién podría ser el loco que mandaba mensajes a esta hora de la madrugada?

Para no despertar a Sania, Aldana sacó su brazo de entre las mantas, agarró el teléfono y abrió los mensajes.

Leonardo, Félix, Wilfredo, Julieta Mendes y Lourdes Yáñez.

Los cinco le habían mandado mensajes al mismo tiempo.

Leonardo: "Te recomiendo que le hagas un chequeo médico a Rogelio, creo que tiene un problema en la cabeza."

Félix: "Apenas se van a comprometer y ya está insoportable. ¿Qué va a pasar cuando se casen? Andar molestando a la gente de madrugada… ¡Deberías controlar mejor a tu hombre!"

Wilfredo: "Ese viejo zorro… ¡Olvídalo, mejor no digo nada porque me va a salir una grosería!"

Más abajo estaban los mensajes de Julieta y Lourdes.

Aldana no los leyó con detenimiento, pero todos se quejaban de lo mismo: Rogelio los había llamado en la madrugada para "darles la buena noticia" y no dejaba de molestar.

Incluso le mandaron grabaciones de audio como prueba.

Abrió una para escuchar unos segundos y, aun a través del parlante, pudo sentir la euforia que irradiaba el viejo zorro.

Aldana se frotó las sienes con resignación y soltó una risita, bastante abrumada.

No era para tanto.

Si hubiera sabido que se pondría así de insoportable, le habría sugerido comprometerse durante el día.

A la mañana siguiente.

Aldana se despertó temprano y salió de la cama sin hacer ruido.

Pensó que como Rogelio se había quedado "dando las buenas noticias" tan tarde, seguro seguiría durmiendo a estas horas.

Pero para su sorpresa.

Al abrir la puerta, vio al hombre recargado contra la cabecera de la cama. Tenía el teléfono en la mano, hablando con quién sabe quién; la pijama la llevaba a medio abrochar, dejando al descubierto su pecho firme, y sonreía como un pavo real a punto de presumir sus plumas.

"Está bien, abuela." La mirada de Rogelio se posó en Aldana y su sonrisa se ensanchó aún más: "La salud del Sr. Espinosa aún no se recupera del todo; organizaré el encuentro entre ambas familias cuando esté mejor."

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector