—Hola, Aldi.
Lourdes sintió que el corazón le daba un vuelco. Se levantó y al mismo tiempo se arregló la ropa para ocultar su vientre.
—Lourdes.
Aldana soltó la mano de Rogelio y caminó hacia ella.
—Ya estás de vacaciones, los estudios no deben estar tan pesados, ¿verdad? —preguntó Lourdes con una voz muy dulce, mirándola con ternura.
—Más o menos.
Aldana se sentó junto a Lourdes y respondió con una sonrisa relajada: —Si alguien está sufriendo, es Rogelio.
Él se encargaba de todos sus experimentos y tesis.
Rogelio soltó el bolso de Aldana, se remangó y se acercó a ayudar a Leonardo con la bandeja de frutas.
—Lo tienes bien entrenado —sonrió Lourdes. Estiró la mano para tomar una uva de la bandeja y se la metió a la boca.
Qué ácida.
Qué rica.
—Oye, esa variedad es bastante ácida —advirtió Julieta, pero ya era tarde.
Como a ella le encantaban las cosas ácidas, Quico se las había conseguido especialmente para ella.
Lourdes...
Ella recordaba que Lourdes jamás tocaba nada ácido.
Pero para su sorpresa...
Al comerse una uva tan ácida, Lourdes no hizo ninguna mueca.
—Lourdes, ¿no te supo muy ácida? —Julieta abrió mucho los ojos, curiosa—: Esa uva es súper fuerte.
—¿Mmm?
Lourdes dejó de masticar de golpe, y la culpa empezó a apoderarse de ella.
...
Aldana y Sombra también se le quedaron viendo, una con mirada afilada y la otra con los ojos llenos de inocencia.
—¡Ahhhh, sí, está amarga!
Lourdes se sintió acorralada. Fingió estar asqueada y escupió rápidamente la uva en una servilleta: —¡Se me durmió hasta la cara de lo ácida que estaba! Definitivamente prefiero las dulces.
Mientras hablaba, agarró desesperadamente un trozo de sandía.
Para demostrar que de verdad prefería lo dulce, se comió varios pedazos de golpe.
Por comer tan rápido, se atragantó y empezó a toser sin parar.
Hasta se le pusieron los ojos rojos de tanto toser.
—¿Qué te pasa hoy? Come más despacio.
Sombra le dio unas palmaditas en la espalda, bromeando: —Tus reflejos están fallando.
—Toma un poco de agua.
Aldana le entregó un vaso de agua tibia.
—Gracias, Aldi —Lourdes esbozó una sonrisa nerviosa y se bebió el agua de un trago.

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