Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1849

¿Acaso eso no contaba como gustar?

—Esto...

Héctor se lo pensó. La verdad, no podía refutarlo.

Después de todo...

Al principio, Gilda también se había fijado en él únicamente por su físico.

—Échale ganas. —Héctor le dio unas palmaditas en el hombro a Darío, adoptando el aire de un hombre de gran experiencia—. Si le gusta tu cuerpo, significa que no falta mucho para que le gustes de verdad.

—¿De verdad? —Los ojos de Darío brillaron, y contestó con seriedad—: Entonces me esforzaré aún más.

***

Al poco tiempo.

Gilda salió de la habitación. Lourdes no venía tras ella.

—¡Esposa mía!

Al verla, Héctor corrió de inmediato hacia ella, emocionado como un cachorro, y le tomó el brazo.

—¡No me llames así! —Gilda todavía no se acostumbraba a esas cursilerías.

Era muy vergonzoso.

—Está bien. —Héctor adoptó una expresión seria e intentó negociar—. Si no quieres que te llame esposa, entonces podemos intercambiarlo.

Gilda lo miró ladeando la cabeza: —¿Ah?

Héctor: —Tú dime esposo a mí. Yo sí estoy acostumbrado.

Gilda lo empujó de inmediato. Sus mejillas se pusieron al rojo vivo.

¡Eso menos lo iba a decir!

Ese tipo de comentarios empalagosos de Héctor eran cada vez peores.

—Entrenadora Gilda. —Darío dio un paso al frente, con el ceño levemente fruncido—. ¿La señorita sigue adentro?

—Sí. Se siente un poco indispuesta. Por favor, ve a ver cómo sigue. —Gilda lo miró fijamente a los ojos—. Joven Darío, mi hermana confía mucho en ti.

—Es un honor para mí. —Darío sonrió sutilmente.

Lourdes solo le había contado a ella lo que en verdad pesaba en su corazón.

Quizás Darío todavía no se daba cuenta del motivo real por el que su hermana cambiaba de chicos mantenidos tan seguido.

Porque en cada chico que mantenía, ella buscaba el reflejo de Aris Guzmán.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector