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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 85

Sombra: [¿Amiga?]

¿Desde cuándo Aldana tenía amigas?

Aldana apretó los dedos sobre el teléfono, fingiendo calma.

Aldana: [Sí, mi amiga]

Mintió sin sonrojarse ni un poco.

Sombra: [Ah, bueno. Cuéntame entonces]

Era poco probable que Aldana se involucrara con un hombre. Con su carácter, ya era mucho que no le arrancara la cabeza.

Aldana: [El chico es muy bueno con mi amiga. La invita a comer, la lleva a casa, siempre está cerca de ella]

Sombra: [¿Es guapo?]

Aldana lo pensó un momento.

Aldana: [Supongo que sí]

De todos los hombres que conocía, Rogelio era sin duda el más atractivo.

Sombra: [¿Es mayor?]

¿Mayor?

Aldana reflexionó sobre la pregunta por unos segundos antes de responder.

Aldana: [Bueno, bastante viejo, diría yo]

Rogelio tenía veintisiete años, casi diez más que ella. ¿Cómo no iba a ser mayor?

Sombra: [Aparte de eso, ¿algún otro comportamiento extraño?]

Aldana: [Le gusta comprarle dulces a mi amiga]

Sombra: [¿A tu amiga también le gustan los dulces?]

Aldana: [Sí]

Sombra: [¿Es mayor, dices? Un hombre mayor al que le gusta comprar dulces... No es nada. Probablemente solo es un adulto consintiendo a alguien más joven.]

¿Así que era eso?

Cuando su abuelo vivía, también le encantaba comprarle dulces.

Con razón no le desagradaba Rogelio. Resulta que se parecía a su abuelo.

Sombra: [Hay problemas en el casino, tengo que ir a resolverlos. Si tienes otra pregunta, me dices. ¡Besitos!]

Fin de la conversación.

Aldana sacó los dulces que le dio Rogelio y comenzó a comerlos con la conciencia tranquila.

Él le regalaba dulces, ella le regalaría joyas. Era justo.

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