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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 900

—El carilindo de la foto, ¿no les parece que soy yo?

Tras escuchar las palabras de Rogelio, todos los presentes se quedaron petrificados en el sitio.

Ahora que lo mencionaba…

La silueta de la imagen se parecía muchísimo a la del señor Rogelio.

Su hermano mayor era un actor famoso, su segundo hermano una eminencia en medicina, y su tercer hermano un piloto de carreras.

Y lo más importante…

Su novio era el magnate de la capital, Rogelio.

Así que…

¿Aldana salía con tres hombres?

¿Dos de ellos eran sus propios hermanos y el tercero su novio?

Lucrecia se quedó inmóvil, mirando el informe de la prueba, sin poder articular palabra.

—¿Alguien tiene alguna otra pregunta? —dijo Rogelio, levantando ligeramente la vista con aire despreocupado—. Si no hay nada más, me llevaré a mi novia.

Todos negaron con la cabeza al unísono.

Este era el rey de la capital. ¿Acaso no apreciaban sus vidas como para atreverse a cuestionarlo?

Sin embargo, tener un novio tan poderoso y no haber dejado escapar ni un solo rumor…

Demasiado discreta.

—Especialmente tú —dijo Rogelio, posando su mirada en el pálido rostro de Lucrecia, con una expresión gélida—. Pareces bastante preocupada por mi novia.

Lucrecia se quedó quieta, enfrentando la fría mirada del hombre, sin atreverse a replicar.

—Si no puedes controlar esa boca tuya, no me importaría ayudarte a hacerlo.

Rogelio soltó la frase y apartó la vista con frialdad.

Una amenaza en toda regla.

Además, se trataba de Rogelio; acabar con alguien sería pan comido para él.

Lucrecia, aterrorizada, sintió que las piernas le flaqueaban y apenas podía mantenerse en pie.

No se atrevió a decir ni pío.

Y los demás, menos aún.

Todos cerraron la boca y se hicieron los mudos.

—Ah, por cierto…

Antes de irse, Rogelio se dio la vuelta, barrió a la multitud con una mirada indiferente y dijo con voz gélida:

—Aldi no solo es mi novia, es mi prometida.

»Nos hemos presentado a nuestras familias y nos vamos a casar.

*Boom*.

Esa frase fue como otra bomba que estalló de repente en la mente de todos.

¿No solo su novia, sino su prometida?

Y ya se habían presentado a las familias.

Entonces…

Con el consentimiento de ambas familias, era solo cuestión de tiempo que Aldana se convirtiera en la futura señora del Grupo Lucero.

¡Santo cielo!

¡Qué estúpida!

¡Una estúpida digna de un museo!

—De acuerdo.

Rogelio no hizo más preguntas y condujo con atención.

En el camino, encendió la radio a propósito para que Aldana escuchara las noticias de los principales titulares de entretenimiento.

Todas eran sobre ellos.

#El presidente del Grupo Lucero presume de su amor en público#

#La boda de Rogelio se acerca#

#El escándalo de Aldana y los tres hombres es un malentendido, Rogelio casi se convierte en el amante sin saberlo#

#...#

Los medios que habían sido especialmente duros, al enterarse de que Aldana era la futura esposa del presidente, se asustaron y borraron inmediatamente las noticias anteriores para limpiar su nombre.

Aldana abrió su teléfono.

Descubrió que toda la red estaba inundada de noticias sobre ellos dos, y casi pensó que tenía un virus.

—¿Fuiste tú?

Aldana giró la cabeza y preguntó con curiosidad.

¿Cuánto tiempo había pasado desde el incidente? Y ya había fotos y vídeos por todas partes.

Y en alta definición.

No había otra posibilidad que no fuera que Rogelio hubiera preparado a los periodistas de antemano.

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