Entrar Via

Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 393

Renato Jiménez guardó silencio, y ella continuó:

—Esto no tiene nada que ver con la Directora Zavala ni con Santiago. Por culpa de una sola palabra tuya, ambos se han quedado sin trabajo.

Renato Jiménez caminó hacia su oficina y respondió con tono sereno y distante:

—Si no fuera por Liliana Zavala, no habríamos subido la montaña. Y si Santiago no te hubiera llevado al Santuario del Monte, no te habrías separado de mí y no habría ocurrido nada de lo que pasó.

El tono de ella se volvió urgente:

—Solo fue un accidente.

Renato Jiménez le advirtió con voz cortante:

—Es un accidente que no puedo soportar.

Ella replicó con vehemencia:

—Pero al final no me pasó nada.

Mientras hablaban, Renato Jiménez llegó a la puerta de su oficina, la empujó y entró:

—Si no te hubiera encontrado al final, ¿tienes idea de lo graves que habrían sido las consecuencias?

Ella intentó hacerle entender que todo había pasado y que dejara el asunto por la paz:

—Sin importar lo peligroso que fuera en el momento, el resultado final es que estoy bien.

En contraste con la exaltación de Magdalena, él se mantuvo muy sereno:

—El suceso ocurrió y alguien tiene que asumir las aterradoras consecuencias.

Desde que supo que la Directora Zavala y Santiago habían sido obligados a renunciar por su culpa, Magdalena había estado conteniendo su furia. Al escucharlo hablar con tanta ligereza, su enojo se intensificó:

—Todo fue un accidente.

Renato Jiménez habló con un tono helado:

—¡Mi decisión es definitiva!

Magdalena sintió unas ganas tremendas de aventar el celular. Su pecho subía y bajaba agitadamente, y su respiración se aceleró mientras decía con frialdad:

—Todo esto pasó por mi culpa, yo provoqué que perdieran su trabajo. ¿Te das cuenta de que cargaré con esta culpa por el resto de mi vida?

Sin esperar su respuesta, cortó la llamada. Renato Jiménez observó la pantalla oscurecida de su teléfono y sintió una opresión brutal en el pecho.

Ella no dejaba de repetir que había sido un accidente, pero ¡acaso no entendía que ese accidente era algo que él no podía soportar!

Cuando le dijeron que ella estaba en la torre de señalización justo cuando colapsó, la desesperación que sintió fue tan abrumadora que aún la recordaba con total claridad.

Era un terror que no quería volver a experimentar en toda su vida.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Casé con el que Pagó Mi Venganza