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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 58

Casi toda la ropa de Renato era oscura, pero él solía alternar distintos gemelos para combinarlos a la perfección.

La ropa del jefe en manos de una mujer..., pensó la recepcionista, asumiendo de inmediato que tenían una relación muy íntima. Suspiró aliviada de no haber sido grosera con ella.

En su círculo era bien sabido que él cambiaba de amantes con frecuencia. Aunque era muy reservado, antes los paparazzi lo habían captado saliendo de hoteles con famosas actrices.

Aquella mujer debía ser su nueva compañía, aunque parecía que el jefe había cambiado radicalmente sus gustos.

Las mujeres con las que se le relacionaba antes eran despampanantes, seductoras, hermosas a rabiar o frágiles e inocentes.

En cambio, esta chica, aunque tenía facciones finas y hermosas, era demasiado delgada y su rostro lucía un poco pálido.

Mientras más lo pensaba, más envidia le daba; no entendía qué estrella de la suerte había iluminado a esa chica para enganchar a alguien como Renato.

Incluso llegó a pensar que ella misma era mejor opción. Quizás no era tan bonita, pero su figura tenía muchas más curvas y encantos.

¿Acaso a los hombres no les gustaban las mujeres con una figura envidiable?

Al fin y al cabo, siempre es mejor tener de dónde agarrar.

Poco después de la partida de Magdalena, Renato volvió a la empresa seguido por Camilo. Al pasar por la recepción, la empleada soltó su trabajo y lo llamó:

—Presidente Jiménez, un momento, por favor.

Renato se detuvo y la miró. Al cruzarse con sus ojos profundos y su innegable atractivo, el corazón de la joven comenzó a latir a mil por hora, sintiendo sus mejillas arder.

Desde que trabajaba en el Grupo Centauro, era la primera vez que el presidente la miraba directamente. Si tan solo lograra captar su interés...

Camilo, notando la mirada soñadora de la recepcionista, se llevó el puño a la boca y carraspeó levemente. La empleada despertó de inmediato de su fantasía.

A toda prisa, sacó la bolsa debajo del mostrador, recobró su profesionalismo y esbozó una sonrisa más dulce de lo habitual:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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